•   SANA / AFP  |
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Decenas de miles de jóvenes se manifestaron ayer martes en Saná contra el retorno del hospitalizado presidente Ali Abdalá Saleh, mientras en Taez opositores tomaron el control de casi toda la ciudad y en Zinjibar murieron 30 miembros de Al Qaida, según las autoridades.

Los manifestantes se reunieron sin incidentes frente a la residencia del vicepresidente Abed Rabbo Mansur Hadi gritando: “No al regreso de Saleh”, quien está hospitalizado en Arabia Saudita tras haber sido herido el viernes en un ataque contra el palacio presidencial en Saná.

También abogaron durante la manifestación por un consejo presidencial transitorio.

Por otro lado, 30 “miembros de Al Qaida”, entre ellos uno de sus jefes locales, murieron en combates alrededor de la ciudad de Zinjibar (sur), en manos de insurgentes sospechosos de estar relacionados con Al Qaida, anunció el martes el ministerio yemenita de Defensa.

Antes se había indicado que 15 personas, entre ellas nueve militares, habían muerto en un asalto lanzado por el ejército contra Zinjibar, según fuentes médicas el martes.

En Zinjibar, los combates se llevaron a cabo en la noche a la entrada de la ciudad que cayó el 29 de mayo en manos de extremistas que se reclaman de una organización desconocida, los Partidarios de la Sharia, y presentados por las autoridades como combatientes de Al Qaida.