•   TRíPOLI / AFP  |
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La  OTAN llevó a cabo ayer martes los bombardeos más violentos en Trípoli desde el inicio de su campaña que dejaron 31 muertos, mientras que el líder libio Muamar Kadhafi, quien celebra su cumpleaños el siete de junio, afirmó en un mensaje sonoro que no se “someterá” y que el presidente estadounidense, Barack Obama, advirtió que la presión se intensificará.

Al mismo tiempo, los rebeldes recibieron por primera vez en Bengasi, su “capital” en el este del país, la visita de un enviado de Moscú llegado para “facilitar el diálogo entre los dos campos”, mientras que Pekín se implicó a su vez para encontrar una salida al conflicto.

“A pesar de los bombardeos jamás nos someteremos”, declaró el coronel Kadhafi en un mensaje sonoro difundido por la televisión libia el día en que la OTAN llevó a cabo el más violento de sus bombardeos contra Trípoli desde el comienzo de sus operaciones en Libia el 19 de marzo, según un periodista de la AFP.

“Estoy cerca de los bombardeos pero sigo resistiendo”, dijo llamando “al pueblo a resistir”.
El bombardeo de Trípoli duró toda la mañana y continuó luego por la tarde, justo después de la difusión del mensaje de Kadhafi. Unas veinte explosiones resonaron entonces.
Según el portavoz del régimen, Musa Ibrahim, la OTAN lanzó más de 60 bombas causando 31 muertos.

Ibrahim agregó que los bombardeos tuvieron como blanco particularmente el complejo residencial del coronel Muamar Kadhafi en el centro de Trípoli, el suburbio de Tajura (este), así como la ruta del aeropuerto al sur de la capital libia.


Residencias destruidas
Estos bombardeos destruyeron varias construcciones del complejo residencial del dirigente situado en el centro de la capital, que es regularmente blanco de los aviones de la OTAN y en donde sólo quedan ruinas, constató la AFP.

“Continuamos presionando al régimen limitando la capacidad de Kadhafi para dar órdenes a través de los centros de mando”, explicó un portavoz de la OTAN, Mike Bracken, asegurando que los miles de ataques de la Alianza “debilitaron considerablemente” al régimen.

En Washington, Obama se mostró aún más claro: “Kadhafi debe dejar el poder y rendir cuentas a los libios, y la presión se intensificará hasta que lo haga”. El presidente estadounidense aseguró también que ve una “tendencia inexorable” hacia una partida de Kadhafi.

Un nuevo ministro libio, el de Trabajo, Al Amin Manfur, desertó este martes cuando estaba en desplazamiento en Ginebra y anunció su respaldo a los rebeldes.

En este contexto, el enviado especial de la ONU, Abdel al Jatib, se reunió este martes en Trípoli con responsables libios. El portavoz del régimen, Musa Ibrahim, indicó que Jatib tuvo “reuniones positivas”.

“Vino para analizar la situación en el terreno, porque la ONU se sintió inducida al error por las informaciones dadas por los rebeldes”, declaró Ibrahim en una conferencia de prensa.
Al Jatib ya había viajado a mediados de mayo a Trípoli en donde insistió ante el régimen que se instaure un alto el fuego y que se autorice el acceso de ayuda humanitaria a las ciudades más expuestas a los combates.

Rusia busca diálogo
En Bengasi, el enviado del Kremlin, Mijail Marguelov, recordó la nueva posición de Moscú, durante mucho tiempo cercano a Trípoli: “Creemos que Kadhafi perdió su legitimidad cuando disparó la primera bala que mató a un inocente”.