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  • AFP

La nube de cenizas proveniente del volcán chileno Puyehue obligó a suspender el jueves los vuelos internacionales desde los dos mayores aeropuertos de Argentina, así como los de Uruguay y los que conectan a Brasil con varias capitales sudamericanas.

El fenómeno también afectó los vuelos de cabotaje de las dos terminales argentinas.

"Todos los vuelos de los aeropuertos Jorge Newbery (cabotaje y países limítrofes) e internacional de Ezeiza (periferia sur) fueron suspendidos la mañana del jueves debido a que la nube volcánica está sobre Buenos Aires", dijo a la AFP una fuente de Aeropuertos 2000, operadora de ambas estaciones aéreas.

La fuente no pudo precisar el número de servicios aéreos suspendidos, pero dijo que "la nube de cenizas está a unos 9.000 metros de altura sobre Buenos Aires y los aviones vuelan a una altura promedio de 10.000 metros".

La nube de cenizas obligó también a cancelar los vuelos desde Brasil hacia Buenos Aires, Montevideo, Santiago y Lima, así como los servicios hacia el sur brasileño.

La línea aérea TAM, la más grande del país, "continúa con sus vuelos suspendidos para los aeropuertos de Buenos Aires y Montevideo, por lo menos hasta las 12h00 del viernes", según una nota publicada en su sitio en internet.

Gol, otra importante línea de Brasil, también aplicó la misma política y suspendió sus hacia los mismos destinos, además de Santiago de Chile y Lima.

En Uruguay la nube de cenizas llevó a cancelar la mayoría de los vuelos del aeropuerto internacional de Montevideo de la mañana de este jueves.

El presidente uruguayo, José Mujica, canceló el jueves un sorpresivo viaje a Buenos Aires debido al fenómeno.

En tanto, se pospuso sin fecha una reunión de ministros de Economía y directores de bancos centrales de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) que debía realizarse el viernes en la capital argentina debido a la cancelación de los vuelos.

El secretario argentino de Transporte, Juan Pablo Schiavi, dijo que la medida se adoptó porque la ceniza volcánica "es muy peligrosa, muy abrasiva para los motores y puede generar complicaciones muy graves".

En la capital argentina, los techos de los autos estacionados estaban tapizados por una capa de cenizas, en un hecho inusual que sorprendía a los transeúntes, constató la AFP.

"Estoy esperando que llegue mi mamá de Chile. Tiene 90 años y el problema es que está sola en el aeropuerto de Santiago. Fue al entierro de su hermana y la familia es de Valparaíso, lejos", contó a la AFP Ana Adelardi, una afligida argentina de unos 45 años, sentada en el suelo del aeropuerto de cabotaje.

También el martes pasado se habían suspendido los vuelos por algunas horas en ambos aeropuertos y otros de Argentina, en tanto la mayoría de las estaciones aéreas de la Patagonia (sur) están cerradas tras la erupción del volcán chileno Puyehue el sábado pasado.

La mayoría de las terminales aéreas del centro-sur y sur del territorio, donde se produjo el mayor impacto de las cenizas volcánicas empujadas por los vientos, continuarán cerradas "hasta que estén garantizadas las condiciones de seguridad necesarias para operar", dijo el comité de crisis en un comunicado.

"Por el momento, continuarán cerrados los aeropuertos de Bariloche, Chapelco, Esquel, Trelew, Viedma, Neuquén y Bahía Blanca, mientras no mejore la situación climática", según el comunicado.

Las sureñas ciudades turísticas de Bariloche y de Villa La Angostura, esta última a unos 40 km del volcán chileno Puyehue, son las más afectadas por el fenómeno.

Las calles de la exclusiva aldea patagónica de Villa La Angostura de 13.000 habitantes sobre la costa del paradisíaco lago Nahuel Huapi están tapizadas de cenizas y todas las actividades han sido suspendidas.

El aeropuerto de Bariloche, principal destino turístico extranjero en Argentina y ubicado a unos 100 km en línea recta al volcán Puyehue, ha sido cerrado hasta el 21 de junio, cuando comienza el invierno austral y se espera la llegada de miles de viajeros que acuden a sus pistas de esquí.