•   BENGASI / AFP  |
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Las fuerzas de Muamar Kadhafi bombardearon este viernes la ciudad rebelde de Misrata dejando 20 muertos, cuando Washington advirtió que la falta de compromiso político y militar de los miembros de la OTAN podría “comprometer” la eficacia de la Alianza en Libia.

Turquía, único país con una población de mayoría musulmana miembro de la Alianza Atlántica, ofreció al coronel Kadhafi “garantías” para que abandone su país, pero no recibió ninguna respuesta, indicó el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan.

Entre tanto, la OTAN continuó los bombardeos contra Trípoli, bastión del régimen en donde varias explosiones resonaron.

Según rebeldes en el enclave de Misrata, a 200 km al este de Trípoli, veinte personas, civiles y miembros de las milicias rebeldes, murieron y más de 80 resultaron heridos en un bombardeo con cohetes de tipo Grad, artillería pesada y obuses de tanques disparados por las fuerzas de Kadhafi.

Según la rebelión, las fuerzas de Kadhafi están estacionadas a una decena de kilómetros del sector de Dafnieh, a 35 kilómetros al este del centro de Misrata.

“Los insurgentes consiguieron rechazar un ataque en ese sector”, dijo el miembro de la rebelión, dando cuenta de “muertos y heridos entre los fieles a Kadhafi”.

El régimen del coronel Kadhafi, que se rehúsa a abandonar el poder que controla desde hace 42 años, activó nuevamente el miércoles el frente de Misrata lanzando un ataque en el que murieron diez rebeldes.

Los rebeldes de Misrata, ciudad sitiada y bombardeada durante dos meses, lograron una victoria importante el 12 de mayo en un contraataque con el que tomaron el aeropuerto. Los ataques cesaron entonces.

Gates se queja de falta de compromiso de aliados
El jueves la OTAN tuvo como blanco 14 objetivos del régimen en esta región.
Lanzada el 19 de marzo por una coalición de países occidentales y árabes, la intervención militar sobre Libia pasó bajo mando de la OTAN el 31 de marzo. La campaña de bombardeos dura desde hace casi cuatro meses. La Alianza Atlántica se muestra determinada en terminar su misión y prolongó su mandato por tres meses, hasta fin de septiembre.

Pero el secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates, evocó una falta de compromiso político y militar de parte de los aliados occidentales de la OTAN, subrayando que ello podría “comprometer” la eficacia de su misión en Libia.

Gates advirtió sobre “una Alianza a dos velocidades” con algunas naciones contentándose con operaciones humanitarias mientras que otras soportan las operaciones de combate.

No obstante, el presidente del Comité de Servicios Armados del Senado estadounidense, Carl Levin, indicó luego de una reunión con responsables del Pentágono que las fuerzas de Kadhafi han sido “fuertemente debilitadas” por la implacable operación militar de la OTAN.

Kadhafi escribe al Congreso de EU
Kadhafi, en una carta dirigida al Congreso de Estados Unidos, saluda la “sabiduría” de los congresistas estadounidenses que expresaron su desacuerdo con el presidente Barack Obama, quien no solicitó la aprobación del Congreso para llevar a cabo acciones militares en Libia.

El bombardeo de Misrata se produjo al día siguiente de la reunión del Grupo de Contacto internacional para Libia que decidió en Abu Dabi acordar un apoyo financiero a los rebeldes.

A esto se agregó el respaldo político manifestado durante esa reunión, en especial de Estados Unidos, que por primera vez describió al Consejo Nacional de Transición (CNT), órgano político de los rebeldes, como “interlocutor legítimo” en Libia.

Se convirtió así en el 11º país que le otorga ese reconocimiento, después de Francia, Qatar, Gran Bretaña, Italia, Gambia, Malta, Jordania, Senegal, España y Australia.

China, contrariamente a Estados Unidos, no exhortó a la partida del coronel Kadhafi, pero busca empero un acercamiento con los insurgentes “en un futuro próximo”.

Rusia ha propuesto también un plan por voz de su emisario en Libia, Mijail Marguelov, quien anunció el viernes que viajaría a Trípoli en breve para reunirse con miembros del gobierno y presentar en nombre de su país una “hoja de ruta” para salir de la crisis.