•   TRIPOLI Y ANKARA EFE/ AFP  |
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Mientras el  régimen libio de Muamar Gadafi reanudó su ofensiva ayer,  pese a la mediación propuesta la víspera por Turquía, bombardeando por primera vez la ciudad histórica de Ghadames, al suroeste de Trípoli, y el enclave rebelde de Misrata;  en Siria más de  4,000 habitantes  huyeron a Turquía por la operación de represión que está llevando a cabo el  Ejército sirio en la localidad de Yisr al Shugur.

En Libia los batallones de Gadafi “bombardean la ciudad arqueológica de Ghadames por primera vez desde el estallido de la revolución”, informó una fuente rebelde.

Ghadames, conocida como la “perla del desierto”, es una de las ciudades más antiguas de la región presahariana. Denominada Cydamus durante el Imperio Romano, está ciudad fortificada había sido sometida a Roma por Cornelius Balbus durante una expedición victoriosa contra el pueblo nómada de los Garamantes en el año 19 a.C.

Más al este, las fuerzas de Gadafi continuaron el sábado bombardeando la zona de Dafniyeh, en la región de Misrata, ciudad portuaria rebelde situada a 200 kilómetros al este de Trípoli, afirmó la rebelión sin informar de víctimas.

En el mismo sector, 20 personas murieron y más de 80 resultaron heridas el viernes en un violento bombardeo de las fuerzas del régimen, según los rebeldes.

EE.UU pide cese a la violencia
Entre tanto en Siria, el ministro de Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, indicó  que la última cifra oficial de refugiados es de 3,893 y que “el 90 por ciento de ellos son niños, mujeres y ancianos”.

Sin embargo, el canal de televisión NTV ha indicado que el número de personas que han cruzado la frontera podría ser de 5,000, ya que muchos no han sido registrados como refugiados al haber sido alojados por parientes en Turquía.
El Gobierno de  Estados Unidos ha pedido que  cese la violencia contra los manifestantes y advirtió de que la ofensiva del Gobierno en el norte de ese país ha creado una “crisis humanitaria”.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, hasta el momento 1,233 civiles y 333 militares y policías han muerto como consecuencia de la represión de las protestas, que se han intensificado y extendido por todo el país.

 

España sin representación en Trípoli  
El Gobierno de España ha suprimido el puesto de embajador en Trípoli para evidenciar aún más la ruptura con el régimen de Muamar el Gadafi y el respaldo a los rebeldes del Consejo Nacional de Transición (CNT), informaron ayer a EFE fuentes  del Ministerio de Asuntos Exteriores.

El embajador de España en Libia era Luis Francisco García Cerezo, quien abandonó Trípoli  debido al conflicto entre la insurgencia y las tropas leales a Gadafi. Junto a él regresó a España todo el personal diplomático, lo que supuso el cierre en la práctica de la legación en Trípoli, que quedó custodiada por empleados locales.