•   DAMASCO Y TRÍPOLI / AFP  |
  •  |
  •  |

El ejército sirio tomó ayer la ciudad de Jisr al Shughur, provincia de Idleb, noroeste, donde se produjeron “violentos enfrentamientos” con “grupos armados”, según el régimen, que fue acusado por Washington de provocar con su represión una “crisis humanitaria”.

La televisión estatal siria  indicó que el ejército tomó el control total de la ciudad, a 330 kilómetros al norte de Damasco, donde los militares llevan a cabo operaciones de envergadura desde el viernes pasado.

Divisiones del ejército perseguían a “elementos armados” en las montañas de los alrededores, agregó la televisión. En el ataque participaron “tanques, helicópteros y artillería pesada”, declaró Alí, un refugiado sirio de 27 años  en Turquía, frontera con Siria.

Al retomar el control de Jisr al Shughur, los militares descubrieron “una fosa común” con los cadáveres de los agentes muertos en el ataque del cuartel general de Seguridad, el 6 de junio, según anunció la televisión. Allí retiraron diez cadáveres, la mayoría de los cuales tenían la cabeza y las extremidades cortadas.

Comunidad internacional inquieta
La represión del movimiento de protesta contra el régimen del presidente Bashar al Asad, quien lidera el ejército sirio,  ha obligado a más de 5,000 personas a refugiarse en Turquía, a solo 40 kilómetros  de Jisr al Shughur, una ciudad de 50,000 habitantes ahora casi vacía.

El ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, declaró ayer a la cadena Sky News que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debe adoptar una “posición clara” sobre  Siria,  con una resolución que condene la represión por las fuerzas gubernamentales.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, reiteró su “profunda tristeza y preocupación”, y exhortó al presidente  sirio Asad a “tomar medidas inmediatas decisivas, y que escuche a su pueblo”.

 

Libia rechaza propuesta de Turquía  
El portavoz del régimen libio, Musa Ibrahim, afirmó ayer  que Trípoli rechaza toda negociación sobre una partida del coronel Muamar Gadafi, rechazando de lleno la oferta de Turquía que había propuesto “garantías” a un eventual exilio del líder libio.

“Nadie puede pedirle al líder que se vaya. Nadie puede venir aquí con un plan que incluya una partida del líder”, repitió.  Entre tanto, la OTAN  está tomando las “medidas necesarias” para proteger a los civiles en Libia.