•   MONTEVIDEO / EFE  |
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El presidente electo de Perú, Ollanta Humala, reiteró ayer que “nadie debe morir en la cárcel” en alusión a la posibilidad de concederle un indulto al expresidente Alberto Fujimori, sentenciado a 25 años de prisión y que se encuentra internado en una clínica de Lima por problemas de salud.

Consultado sobre la situación de Fujimori en una rueda de prensa tras reunirse con el mandatario uruguayo, José Mujica, Humala expresó su molestia porque “en el Perú están tratando de meter este tema en agenda”.

“No es un tema de agenda, he señalado siempre que en mi opinión nadie debe morir en la cárcel y creo que a buen entendedor, pocas palabras”, sentenció tajante.

Fujimori, de 73 años, fue internado el jueves pasado en un hospital de Lima a raíz de una herida sangrante en la lengua, donde ha sido operado por un carcinoma, y por presentar una pérdida de peso de más de 15 kilos.

La posibilidad del indulto presidencial ha sido planteada al actual mandatario peruano, Alan García, por sus propios congresistas y éste ha respondido que es una opinión respetable, pero que su gestión termina el 28 de julio próximo, cuando asume Humala.

En una entrevista con el diario peruano El Comercio, publicada el domingo y realizada el miércoles último en Lima, el futuro gobernante respondió que “sí le daría el indulto por razones humanitarias”.

“Nadie tiene por qué morir en la cárcel, salvo los que tienen cadena perpetua por haber abusado de los menores de edad”, apuntó.

En Montevideo, ciudad que visitó durante unas horas como parte de una gira por Suramérica que le ha llevado ya a Brasil y Paraguay y que seguirá en Argentina y Chile, Humala se refirió también a su tendencia política y a su relación con los Gobiernos de la región.

Un modelo peruano
En respuesta a una consulta expresa de los periodistas sobre cuál es su modelo de presidente suramericano, indicó que “hay un solo país en el mundo que se llama Perú, no hay dos países iguales, así como hay un solo país que es Uruguay, Brasil, Venezuela, y cada uno tiene su propio camino”.

“Por lo tanto, lo que vamos a construir es el modelo Perú, que solamente sirve para los peruanos, no vaya a ser que vayan a querer vender esa receta a otro país”, manifestó.

Recordó que “cada país tiene su propia realidad, su propia historia y su propia cultura” y explicó que su intención es “recoger las experiencias de otros países y ver en qué medida esas experiencias pueden servir para solucionar” los problemas peruanos.

“Lo fundamental en nuestra propuesta es mantener y fortalecer el crecimiento económico”, pero con “la inclusión social” como finalidad última, agregó.

“Crecimiento es plata en el bolsillo, desarrollo es calidad de vida, eso es lo que está faltando en el país, (...) que el crecimiento económico no se concentre en una elite sino que sea para todo el pueblo peruano”, concluyó.