•   CARACAS / AFP  |
  •  |
  •  |

Fuerzas militares venezolanas intentaban este lunes por cuarto día consecutivo tomar el control de la cárcel El Rodeo, donde la violencia de la última semana dejó un saldo de al menos 25 muertos, cifra que podría aumentar ya que un grupo de cientos de reclusos descarta rendirse.

Según el ministro del Interior y Justicia, Tarek El Aissami, un grupo de reclusos, jefes de bandas criminales, mantienen retenidos por la fuerza a varios centenares de internos y les impiden rendirse en la cárcel situada en la ciudad dormitorio de Guatire (norte), a 40 km de Caracas.

“Hay un grupo minoritario que están dominados por esos mafiosos, por esos jefes de esas bandas criminales y que pretenden imponer por la fuerza su violencia”, declaró el ministro.

“El llamado al diálogo continúa, el llamado a diálogo no ha cesado”, afirmó El Aissami.

Desde el viernes, más de 4.000 efectivos militares intentan controlar esta cárcel donde un enfrentamiento armado de presos dejó un saldo hace ocho días de al menos 22 muertos.

En la toma militar del penal iniciada el viernes perdieron la vida dos guardias nacionales venezolanos y un preso, según cifras oficiales.

 

¿Quién les entrega armas?
El Aissami detalló que sobre una población de 4.700 presos, unos 2.500 reclusos de El Rodeo ya fueron trasladados temporalmente a otros cuatro penales y explicó que sus familiares pueden acceder a las cárceles para constatar “que no ha habido ningún tipo de maltrato, ni negación de derecho” a estos internos.

El incidente en El Rodeo es el más grave registrado en una cárcel venezolana de la última década y refleja el hacinamiento que se registra en las prisiones venezolanas, que llegan a albergar cerca de 50.000 internos cuando la capacidad no supera los 14.000, según organizaciones humanitarias.

La posesión de armas por parte de los reclusos de El Rodeo es también uno de los asuntos clave de esta crisis. El diputado opositor Julio Borges afirmó que la situación de las mafias dentro de las cárceles “es mucho peor” ahora que cuando el presidente venezolano Hugo Chávez asumió el poder hace 12 años.

“¿Cómo se explica que armas de guerra como las que hemos visto estos días hayan podido entrar y permanecer como si nada en una cárcel?”, planteó.

El viernes, responsables militares enseñaron ante las cámaras de la televisión oficial decenas de armas, entre ellas fusiles, granadas y pistolas de diverso calibre, aprehendidas en la prisión.

“Ninguna persona común puede llevar una ametralladora a una cárcel. Definitivamente quienes introducen armas son los funcionarios. Esto que está pasando en El Rodeo lo crearon ellos mismos”, declaró a la AFP Carlos Nieto, responsable de la organización “Una ventana a la libertad”, que exhortará este martes a la fiscal nacional Luisa Ortega a que inicie una investigación sobre este asunto.

Pedirán renuncia de ministros
Este lunes, la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) comenzó a recoger firmas para pedir la renuncia del ministro de Interior por su gestión en el caso de El Rodeo.

Según organizaciones humanitarias, el número real de fallecidos por la violencia registrada en la última semana en El Rodeo superaría los 60, según informaciones recogidas en las morgues.

Las cárceles venezolanas son escenario constante de conflictos. En los últimos meses, se han registrado varios incidentes violentos entre los propios reclusos o enfrentamientos con los guardias de seguridad que muchas veces dejan muertos y heridos.

Organizaciones humanitarias afirman que en las cárceles de este país mueren unos 300 reos al año. Solo en el primer trimestre de este año la cifra de fallecidos en los penales fue de 121 presos, según estas fuentes.