•   EL CAIRO /EFE  |
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Al menos quince personas murieron ayer en Siria durante varias manifestaciones en distintas poblaciones del país, el mismo día cuando el presidente sirio, Bachar al Asad, decretó una amnistía general, según organizaciones opositoras.

Los grupos Sham y Newroz anunciaron en Facebook de la muerte de once personas en la localidad central de Homs: ocho en el barrio de Al Jalidiya y tres en el de Bab al Sabaa.

Esas muertes coincidieron con la entrada de vehículos blindados del Ejército en Al Jalidiya.
Con anterioridad se conoció de un muerto y de seis heridos, dos de ellos mujeres, en ese barrio de Homs durante una manifestación.

Organizaciones sociales denunciaron que en Al Jalidiya había francotiradores apostados en la azotea de una escuela, mientras que Sham aseguró que agentes de seguridad y “matones” dispararon contra los manifestantes.

Asimismo, la organización Revolución Siria contra Bachar al Asad afirmó que tres personas murieron en enfrentamientos entre partidarios y detractores del mandatario en la localidad de Deir al Zor, en el este del país. El mismo grupo publicó también que unos doscientos soldados del Ejército se desplegaron en Hama, al norte de Homs, apoyados por carros blindados.

En esa ciudad, los llamados Comités Locales de Coordinación en Siria revelaron la muerte de un chico de trece años, que identificó, en la plaza de Al Asi.

Disparos en frontera con Turquía
Además, la Revolución Siria informó de que se escuchan disparos y explosiones cerca de la frontera con Turquía, donde en los últimos días el Ejército ha ocupado la población de Yisr al Shugur.

Estas informaciones no han podido confirmarse independientemente debido al férreo control de las autoridades que han expulsado, arrestado, amenazado y torturado a numerosos periodistas.

Los sucesos coinciden con varias manifestaciones en distintos lugares del país en apoyo a Al Asad, que ayer decretó la amnistía general para todos los delitos cometidos antes del 20 de junio de 2011.

En un discurso emitido ayer en directo por la televisión oficial del régimen, Al Asad denunció de nuevo la existencia de una “conspiración internacional” contra Siria, y acusó a grupos armados e islamistas radicales de estar detrás de una revuelta que pide la renuncia del presidente y la instauración de un sistema democrático.