•   MÉXICO / AFP  |
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La Policía mexicana capturó ayer martes al líder del cártel La Familia, José de Jesús  “El Chango” Méndez, en un golpe que el gobierno asegura deja moribunda a la estructura de mando del sanguinario cártel.

Según informó Alejandro Poiré, portavoz del gobierno en asuntos de seguridad, Méndez, de 37 años, cayó la mañana de ayer martes en un operativo realizado en un municipio de la ciudad de Aguascalientes (centro), en el que no hubo disparos.

“Con esta captura se destruyó lo que restaba de la estructura de mando” del cártel de La Familia, indicó Poiré en una declaración de prensa en la residencia presidencial de Los Pinos.

Previamente, el presidente Felipe Calderón había felicitado a la policía a través de su cuenta de Twitter. “Gran golpe de la Policía Federal al crimen organizado. Uno de los criminales más buscados fue capturado. Felicidades”, señaló, sin dar el nombre del detenido.

El capo fue capturado en un domicilio de clase media de Aguascalientes, una ciudad de 1.1 millones de habitantes considerada una de las más tranquilas de México, dijo a la AFP una fuente de la Policía Federal en ese estado.

Según esta fuente, la detención se efectuó por un grupo de policías de elite que desde hace tres meses llevaban a cabo un trabajo de inteligencia y seguían los pasos Méndez.

La Familia es una de las organizaciones más violentas de México, cuyo feudo es el estado de Michoacán (oeste), y donde mantienen una férrea lucha con el cártel de Los Zetas.

De acuerdo con información difundida por los medios, Méndez --incluido en la lista de los 24 capos del narcotráfico, y por cuya captura las autoridades mexicanas ofrecían 2.5 millones de dólares--, está siendo trasladado en avión a Ciudad de México para ser presentado a la prensa.

“El Chango” es considerado el máximo líder de La Familia, cuya estructura se dividió en diciembre pasado después de que Nazario Moreno González, alias “El Chayo”, fue abatido por policías y militares en un cruento enfrentamiento de más de 24 horas en la ciudad de Apatzingan (oeste).

El gobierno dio por muerto a Moreno González, aunque su cadáver nunca apareció.
Desde entonces un nuevo grupo criminal autodenominado “Los Caballeros Templarios” se escindió de La Familia, y empezó una brutal confrontación interna que ha provocado decenas de asesinatos en el estado de Michoacán, que tiene costas sobre el Océano Pacífico.

Entre el sábado y el lunes aparecieron 23 muertos en seis municipios de Michoacán con mensajes de Los Caballeros Templarios.

La Familia, considerada por Washington como el grupo más importante en el comercio ilegal de drogas sintéticas hacia Estados Unidos, se hizo conocida por justificarse con mensajes que citaban la Biblia y libros de autoayuda, alentado a sus seguidores a cometer crímenes, reivindicando un derecho de “justicia divina”.

Más 37,000 personas han muerto en México desde diciembre de 2006, cuando el presidente Felipe Calderón lanzó una ofensiva contra los cárteles de la droga.