•   Miami/EFE  |
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Bomberos y voluntarios trataban hoy de extinguir 14 incendios en el condado de Palm Beach, situado en una zona del sur de Florida afectada por la sequía y donde en lo que va de año se han quemado unas 33.000 hectáreas.

La mayor parte de los incendios fueron originados por rayos que prendieron en los matorrales y hojarasca, y que se propagaron ayudados por el viento, el calor y la sequedad.

Desde el pasado 1 de junio se han declarado unos 1.500 incendios que han consumido ya cerca de 81.000 hectáreas en todo el estado, según la División Forestal de Florida.

En el distrito de los Everglades, que incluye los condados de Palm Beach, Broward, Miami-Dade y Monroe, se ha registrado en lo que va de año 118 fuegos que han quemado unas 33.000 hectáreas en comparación con los 41 fuegos que consumieron algo más de mil hectáreas en el mismo período de 2010.

El pasado lunes dos bomberos murieron y otros dos resultaron heridos al intentar sofocar un incendio que se había declarado en el norte de Florida.

A causa del peligro de incendios forestales, el gobernador de Florida, Rick Scott, declaró la semana pasada el estado de emergencia en todo el estado.