•   CARACAS / AFP  |
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La cárcel venezolana El Rodeo continuaba ayer miércoles bajo intervención militar, la que intenta desde hace siete días restablecer el orden y lograr la rendición de los presos, tras violentos episodios que han dejado hasta ahora 25 muertos.

Según el ministro de Interior, Tareck El Aissami, unos 1,000 reos siguen atrincherados en una zona del penal, liderados por jefes de bandas criminales que impiden que el resto de reclusos se entregue.

“Mantenemos la decisión de restituir el orden interno del penal, y lo estamos haciendo con una política de resistencia y de paciencia hasta lograr que los internos y las mafias entiendan que el Estado no retrocederá”, reafirmó el vicepresidente, Elías Jaua.

Los militares intentan desde el viernes pasado lograr la rendición de los reclusos de esta cárcel, ubicada a 40 km de Caracas, donde tuvo lugar un violento enfrentamiento armado entre presos, que dejó al menos 22 muertos. Este fue el incidente más cruento registrado en una cárcel venezolana en la última década.

Según fuentes oficiales, tres personas más han muerto desde la intervención. En las últimas horas, los efectivos militares lograron rescatar a 81 presos de El Rodeo.

Invertirán 100 millones de dólares
“Tenemos la esperanza de que vamos a seguir rescatando a más internos sin necesidad de violencia”, declaró a la prensa el general Luis Motta, comandante de la militarizada Guardia Nacional.

El martes, Jaua anunció que el gobierno del presidente Hugo Chávez destinará 413 millones de bolívares (unos 100 millones de dólares) al sistema penitenciario, que enfrenta severos problemas de hacinamiento y de violencia.

Los recursos serán destinados a capacitación de funcionarios, a remozamiento de instalaciones, programas de reinserción y a mejora en los servicios de alimentación y de salud para los internos.

El gobierno resolvió también crear una comisión con representantes de diversos organismos, “destinada a desmantelar la estructura mafiosa que se ha adueñado de la administración de los penales”, explicó Jaua, admitiendo que en estas “mafias” confluyen tanto reclusos como funcionarios públicos.

Los penales venezolanos albergan a cerca de 50,000 internos, cuando la capacidad no supera los 14,000, según diversas organizaciones humanitarias. En el primer trimestre de este año han muerto 121 presos, según estas fuentes.