•   ROMA / AFP  |
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El frente de países aliados dispuestos a derrocar al régimen del coronel Muamar Gadafi empezó a quebrarse el miércoles, en vísperas de que se cumplan 100 días de la intervención de la OTAN en Libia, tras el pedido de Italia de suspender las operaciones por razones humanitarias.

El ministro italiano de Relaciones Exteriores, Franco Frattini, pidió “una suspensión inmediata de hostilidades” en Libia, con el fin de organizar corredores humanitarios para ayudar a la población, al comparecer ante una comisión de la Cámara de Diputados.

La muerte de civiles producto de las bombas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), genera dudas entre los aliados, por lo que el ministro pidió “consignas claras y precisas” después de los errores “dramáticos” que provocaron víctimas civiles en Libia.

La OTAN admitió que en un bombardeo nocturno contra objetivos en Trípoli llevado a cabo el domingo pasado hubo muertos civiles, entre ellos varios niños, lo que mina la credibilidad de las operaciones aliadas.

Pese a ello, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, rechazó este miércoles tajantemente poner fin a las operaciones de los aliados en ese país.

La OTAN “continuará su misión, porque si cesamos, innumerables civiles podrían perder la vida”, aseguró.

“Creo que la coalición se quebró”, estimó a la AFP Natalino Ronzetti, del Instituto de Relaciones Internacionales.

“Reinan las divergencias entre los miembros de la coalición, no solo por los altos costos, sino también porque algunos ataques recientes no son legítimos frente a la resolución de la ONU”, explicó el experto.

Los errores recientes de la OTAN, que asumió el mando de las operaciones el 31 de marzo, así como los costes de la guerra para economías en crisis, generan debates y reacciones en los países implicados.