•   TEGUCIGALPA /AFP  |
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Más de 1.500 delegados se reunirán el domingo en Honduras para decidir si el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) forma un “frente amplio” para intentar llevar a la presidencia a su líder, el exmandatario Manuel Zelaya, o a su esposa, Xiomara.

Los delegados, que llegarán de diferentes comunidades de los 18 departamentos del país, se concentrarán en el Instituto Central, suroeste de Tegucigalpa, para desarrollar una agenda de dos puntos medulares: “Definición sobre el instrumento político” y “Decisión sobre el uso del plebiscito para solicitar la Asamblea Nacional Constituyente”, según el sitio web del FNRP.

El FNRP es una alianza de maestros, campesinos, obreros e integrantes del Partido Liberal (PL, de derecha que con Zelaya viró a la izquierda) y de otras organizaciones-. Fue creado para luchar por el regreso al gobierno de Manuel Zelaya, derrocado el 28 de junio de 2009.

“El Frente nació el primer día del golpe de Estado y ahora es la instancia más grande, más representativa del pueblo hondureño que da pie para la integración del frente amplio”, afirmó uno de sus dirigentes, Rafael Alegría, procedente del movimiento campesino.

Las mayores demostraciones de presencia política del FNRP han sido a nivel callejero, desarrollando manifestaciones por más de cien días en demanda del regreso de Zelaya. El 28 de mayo el FNRP logró reunir en el aeropuerto Toncontín de Tegucigalpa a decenas de miles de simpatizantes para recibir al exmandatario, que regresaba de su exilio en República dominicana.

Pero a nivel interno, la unidad de esta formación de izquierda se ha visto dificultada por la existencia de distintos matices ideológicos entre sus dirigentes. “Si no se da la resolución del frente amplio por consenso será por mayoría”, afirmó el subcoordinador del Frente, el sindicalista Juan Barahona.

“Vamos a pasar de una lucha contra el golpe a la confrontación en la arena política”, expresó otro de los dirigentes zelayistas, el jurista Rasel Tomé. “Vamos a proponer un proyecto político alternativo para ganar las elecciones, llegar al poder y derrotar a la oligarquía”, dijo a su vez Rafael Alegría. Explicó que la propuesta de la Asamblea Constituyente apunta a la adopción de una Constitución para “la refundación de Honduras”.

Zelaya define el frente amplió como una organización integrada por el FNRP y “miembros de diferentes partidos políticos (...) que quieran ingresar, solo con una condición: que sean antigolpistas”. El derrocado gobernante está inhabilitado para la reelección por normas constitucionales, pero desde ahora baraja la posibilidad de que su esposa, Xiomara, sea candidata en 2013.

Desde más de cien años el poder en Honduras ha sido disputado entre los militares y los partidos Nacional, del actual presidente Porfirio Lobo, y Liberal, ambos de derecha. Zelaya retornó de su exilio tras un acuerdo político con el presidente Lobo que permitió a su vez el reingreso de Honduras a la Organización de Estados Americanos, de la cual había sido suspendida tras el golpe de Estado de 2009. Lobo fue elegido en unos comicios organizados bajo el gobierno de facto de Roberto Micheletti, que tomó el poder tras derrocar a Zelaya.