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  • AFP

Las principales bolsas de Europa y Asia cerraron este jueves a la baja, tras el anuncio de la quiebra de un fondo de inversión estadounidense, pero Wall Street logró recuperarse, en medio de récords en los precios del petróleo y el oro, y la caída vertiginosa del dólar.

Siguiendo la tendencia, la Bolsa de Nueva York abrió en baja y llegó a perder más de 200 puntos, pero logró terminar en alza, gracias a la esperanza de que la crisis financiera se acerque a su fin: el Dow Jones ganó 0,29 por ciento y el Nasdaq 0,88 por ciento.

"El mercado fue ayudado por el informe de Standard and Poor's" anunciado a media sesión, subrayó el analista Owen Fitzpatrick.

La agencia de calificación financiera estimó que las depreciaciones en el sector financiero ligadas a la crisis de los créditos a riesgo "subprime" alcanzarían globalmente 285.000 millones de dólares, pero que "el fin está próximo".

"Cualquier buena noticia sobre el mercado de crédito ayudará al mercado bursátil en general", como sucedió el martes con el anuncio de una acción concertada de varios bancos centrales, agregó Fitzpatrick, considerando sin embargo que estas recuperaciones son frágiles.

Las principales bolsas europeas cerraron a la baja: París caía el 1,42 por ciento, Londres el 1,45 por ciento, Francfort el 1,50 por ciento, Milán el 1,66 por ciento y Madrid el 0,44 por ciento. Mientras, el Eurostoxx 50 cedió el 1,32 por ciento. Durante la jornada, no obstante, las pérididas fueron mucho mayores y hacían presagiar una jornada negra en los mercados.

El nerviosismo se propagó a todas las plazas financieras del mundo después de que el fondo Carlyle Capital Corporation (CCC), que cotiza en Amsterdam, anunciara su incapacidad a hallar un acuerdo con sus acreedores, lo cual podría desembocar en una liquidación.

Las bolsas asiáticas cerraron a la baja dentro de una coyuntura desfavorable debido al descenso inexorable del dólar y a un petróleo que no para de alcanzar máximas, llegando a superar en sesión la barrera de los 111 dólares por barril.

Hong Kong cayó 4,79 por ciento, Tokio 3,33 por ceinto, Shanghai 2,43 por ciento, Bombay 4,78 por ciento y Singapur 3,85 por ciento. Además, el dólar cotizó por debajo de los 100 yenes por primera vez desde octubre de 1995, víctima del miedo a la recesión y las perspectivas bajistas de las tasas de interés en Estados Unidos.

Los récords no atañen sólo al crudo. En Londres, el precio de la onza de oro alcanzó por primera vez la barrera psicológica de los 1.000 dólares la onza.

El euro también sube como la espuma, llegando a cotizarse a 1,5645 dólares por primera vez desde su creación en 1999. Esta alza se debe a que los inversores temen una bajada de las tasas de interés en Estados Unidos en medio de una crisis financiera y temores de recesión.

El ascenso del euro no parece preocupar al presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, quien salió en defensa de la moneda única.

"El euro nos protege de algunas turbulencias" financieras y "ha desempeñado el papel de escudo eficaz" desde su adopción, por ejemplo frente a la subida del petróleo, declaró en una entrevista con el semanario francés Le Point.

Sin embargo, el presidente del Eurogrupo (que agrupa a los ministros de Finanzas de la zona euro), Jean Claude Junker, se mostró inquieto por la continúa escalada del euro, frente a la que Europa "está cada vez más vigilante".

En Estados Unidos, el secretario de Tesoro, Henry Paulson, presentó una vasta reforma de reglamentación del sector financiero en su país "para evitar que se repitan los errores del pasado" y provoquen una nueva crisis.