•   Monterrey, México  |
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  • EFE

Unos cuarenta familiares y amigos del mexicano Humberto Leal García, reunidos en la casa paterna en Nuevo León, rompieron en llanto la tarde de este jueves al recibir la noticia de su ejecución en el estado de Texas (EE.UU.).

Minutos después de una misa católica, celebrada en una vivienda del municipio de Guadalupe, en el norteño estado de Nuevo León, los familiares y amigos recibieron una llamada telefónica desde Texas de parte del padre de Humberto quien les anunció que su hijo había muerto.

"Hay malas noticias", dijo el padre de Leal García, lo que provocó que todos los reunidos en la vivienda en Nuevo León rompieran en llanto.

"Si ellos tuvieron el valor para hacerlo, que los juzgue Dios", señaló un tío de Leal García, al afirmar que "la justicia de los Estados Unidos es falsa".

"Ejecutaron a una persona inocente solo por el capricho de la corte del estado de Texas, que no quiso revisar el caso", agregó.

Las autoridades mexicanas "no hicieron lo suficiente para detener la ejecución, recibimos más apoyos de los medios de comunicación", expresó el tío de Humberto Leal.

Humberto Leal García fue ejecutado con una inyección letal en una prisión del estado de Texas después de 17 años de estar en la cárcel por el delito de violación y asesinato de una menor de edad.

Tras la ejecución, el Gobierno de México emitió una condena "en los términos más enérgicos" y envió una nota de protesta al Departamento de Estado de EE.UU. por la "violación al derecho internacional".

La ejecución es un "claro desacato al fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ)" en el caso "Avena" de 2004 que ordenó la revisión y reconsideración judicial del veredicto y la pena impuesta, señaló un comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Por el caso "Avena", la CIJ, el máximo órgano jurisdiccional de la Organización de Naciones Unidas (ONU) con sede en La Haya, considera que las autoridades de Estados Unidos deben revisar las condenas de muerte de 51 mexicanos.