•   TRÍPOLI / AFP  |
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El líder libio Muamar Kadhafi afirmó que su régimen no caerá, y pidió a la OTAN que cese sus ataques contra las fuerzas que le son leales, en un mensaje a sus partidarios difundido  ayer  viernes.

“El régimen en Libia no caerá. Reposa sobre el pueblo, y no sobre Kadhafi. La OTAN se equivoca si cree que logrará hacer caer al régimen de este país”, afirmó el dirigente libio en un mensaje divulgado ante millares de sus partidarios en Sebha, 750 km al sur de Trípoli, bastión de la tribu a la que pertenece.

“Esta reunión de más de un millón de personas es un nuevo mensaje para Europa, los cruzados y los colonialistas (...) Este pueblo no cederá ni un milímetro de su tierra ni se someterá ante los invasores”, fustigó.

Entretanto, los rebeldes libios avanzaban ayer viernes hacia la capital Trípoli, en el tercer día de su nueva ofensiva, pero la OTAN advirtió que las fuerzas de Kadhafi se rearmaban y reagrupaban.

Pese a estos combates, el régimen de Kadhafi y los rebeldes están en conversaciones con la ONU para aliviar las sanciones internacionales contra Libia, y evitar así una escasez de medicamentos y otros bienes de primera necesidad, indicaron diplomáticos en Bengasi.

Según estos últimos, representantes de la rebelión y del régimen mantuvieron la semana pasada conversaciones con la Organización Mundial de la Salud (OMS), para que se levanten sanciones que afectan a cierto número de bienes.

El encuentro de Ginebra con la OMS, una agencia de la ONU, forma parte de un movimiento más amplio para impedir que las sanciones financieras impuestas al gobierno y los bancos de Libia provoquen una grave crisis humanitaria.

Vacunas escasean
Organizaciones de ayuda humanitaria presentes en Libia indicaron que había escasez de productos básicos, citando el ejemplo de las vacunas.

El jueves, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió telefónicamente al primer ministro libio el fin de los combates y mejorar las condiciones humanitarias en el país, según un reporte de la conversación.

La Cámara de Representantes estadounidense se había negado también el jueves a recortar los fondos para las operaciones de la OTAN en Libia, si bien aprobó una disposición que prohíbe al Pentágono proveer equipamiento militar, entrenamiento, consejo o apoyo a los rebeldes libios.

Los rebeldes libios seguían conquistando zonas previamente controladas por las tropas leales al régimen, tras haber lanzado una nueva ofensiva en el país con el apoyo de la OTAN.

Los rebeldes del enclave costero de Misrata progresaron hacia el oeste y se encontraban ayer  viernes a un par de kilómetros del centro de Zliten, tras los combates librados contra las fuerzas gubernamentales que causaron cinco muertos y 17 heridos en sus filas, según un comunicado.

Los insurgentes venían de Misrata, la gran ciudad rebelde del oeste que estuvo asediada por las fuerzas leales a Kadhafi, y fueron avanzando a lo largo de la costa.

Zliten está situada a unos 60 kilómetros al oeste de Misrata y a 150 km al este de Trípoli.