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  • EFE

La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, que admitió esta semana que la Caja del Seguro Social enfrenta una insostenible crisis financiera, encara su primer conflicto laboral, con un llamado a huelga que paralizará los hospitales y consultorios públicos a partir del martes.

Los 48.000 trabajadores de la Caja, institución que maneja la salud pública y los fondos de pensiones, iniciarán un paro por tiempo indefinido y otros sindicatos del sector público amenazan con sumarse a la primera huelga que encara Chinchilla desde que asumió el poder el 8 de mayo de 2010.

La convocatoria obedece a disputas sobre el pago de unos beneficios, pero el conflicto sacó a la luz una crisis que se arrastra desde hace años y que amenaza con tornarse inmanejable hacia 2015 si no se hacen reformas al Seguro Social, que por siete décadas ha sido un orgullo del país y símbolo del Estado de bienestar.

La huelga por tiempo indefinido comenzará el martes, indicó el secretario general del sindicato de la Caja, Luis Chavarría, quien sostuvo que "lo que tiene que hacer el gobierno es pagar" la cuantiosa deuda que tiene con el Seguro Social, lo que permitiría satisfacer las demandas de los trabajadores.

Las autoridades se niegan a conceder lo que exige el sindicato, argumentando que eso implicaría violar la ley, por lo que parece improbable que la huelga sea suspendida. En los hospitales solo trabajarán los servicios de emergencia.

Chinchilla anunció en cadena de radio y televisión, el miércoles, que el gobierno pagará este año 175 millones de dólares que adeuda a la Caja, pero admitió que ésta encarara una situación financiera insostenible, lo que obliga a hacer reformas.

Los 175 millones, que serán pagados en bonos y no en efectivo, son la quinta parte de la deuda que el gobierno tiene con la Caja, que es descrita por economistas como "el prestamista principal del sector público" en Costa Rica.

"El Estado le ha solicitado bastantes recursos a la Caja y es necesario que le devuelva los desembolsos", dijo la economista y analista Roxana Morales a la AFP.

Esta crisis financiera "es un problema que no solo envuelve a la Caja, sino a todo el sector público", agregó Morales, profesora de la Universidad Nacional de Costa Rica.

El Seguro Social, que se financia con aportes de las empresas, los trabajadores y el gobierno, fue creado como parte de las reformas sociales introducidas por el popular presidente Rafael Angel Calderón Guardia (1940-1944), que fueron pioneras en Centroamérica.

Sus beneficiarios son prácticamente la totalidad de los más de cuatro millones de habitantes del país, incluidos miles de inmigrantes nicaragüenses.

Un informe de una comisión técnica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), entregado el viernes a la Caja, advierte que de no congelar los puestos de trabajo y los salarios, el déficit pasará de 29 millones de dólares en 2010 a 628 millones de dólares en 2015.

"El Estado de Ingresos y Egresos muestra que la Caja registró pérdidas de operación, específicamente en los años 2007 y 2010", dice el informe.

"Los escenarios (futuros) asumen que las medidas de control del gasto aprobadas el presente año por la Junta Directiva (de la Caja) pueden tener algún efecto, pero no revierten la tendencia observada", agrega.

El documento de la OPS destaca que "Costa Rica es un país que ha logrado indicadores sociales muy similares a los exhibidos por los países desarrollados", pero igualmente la "tasa de contribución salarial" al Seguro Social "resulta una de las más altas de América Latina y el Caribe".

El déficit en el Seguro Social también es reflejo de la complicada situación de las finanzas del país, que cerrará 2011 con un déficit fiscal del 5% del PIB, por segundo año consecutivo, lo que obliga al gobierno a endeudarse para cubrir parte del presupuesto, incluidos salarios.