•   CARACAS / AFP  |
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El presidente venezolano Hugo Chávez, operado hace un mes de un tumor canceroso, arribó este sábado a Cuba, donde permanecerá por un periodo indeterminado para someterse a un tratamiento de quimioterapia, y confió en volver fortalecido para seguir al mando del país por muchos años.

“Espero estar de vuelta en pocos días (...) Regresaré mejor de lo que me voy. Estoy seguro de que lo vamos a lograr. Nunca amé tanto la vida como la estoy amando”, declaró Chávez antes de abandonar Caracas. “No es tiempo de morir, es tiempo de vivir”, agregó el presidente.

Chávez, de 56 años, anunció que la quimioterapia, que comenzará el domingo, es necesaria para garantizar su total curación. “Desde que me extrajeron el tumor y hasta el sol de hoy no se ha vuelto a detectar en ninguna parte de mi cuerpo otra célula maligna”, dijo Chávez este sábado, reconociendo sin embargo que el riesgo sigue existiendo.

Hasta ahora, no ha habido boletines médicos sobre la salud del presidente y el gobierno nunca explicó la magnitud del cáncer o el lugar exacto en que se encontraba el tumor maligno.

El desplazamiento del jefe de Estado a Cuba fue autorizado este sábado por unanimidad en el Parlamento, de mayoría oficialista, pero el hecho de que Chávez siga ejerciendo el poder ejecutivo desde Cuba sin delegar provisionalmente en su vicepresidente provocó un encendido debate.

Según los diputados opositores, que ocupan un 40% de los escaños, el presidente tiene derecho a ocuparse de su salud pero el comportamiento del gobierno es “anticonstitucional”. “El vicepresidente debe asumir las funciones de jefe del poder ejecutivo. Está establecido en la Constitución”, explicó el legislador opositor Hiram Gaviria.

“La salud del país tiene que estar por encima de la salud del presidente. El no va a una gira para representar al Estado y no debe ejercer su cargo desde La Habana”, dijo el diputado opositor Carlos Berrizbeitia. Sin embargo, para los legisladores oficialistas, el presidente tiene que seguir actuando como cabeza del poder ejecutivo aunque esté fuera del país.

“Yo sería el primero, en el caso de sentirme con mis capacidades disminuidas para ejercer esta tarea, en hacer lo que dice la Constitución”, dijo Chávez, que delegó por decreto en su vicepresidente Elías Jaua y en el ministro de Finanzas, Jorge Giordani, algunas funciones principalmente administrativas y económicas.

La Constitución venezolana prevé que el Parlamento autorice cualquier ausencia del presidente superior a cinco días. También estipula que el órgano legislativo debe declarar la falta temporal del jefe de Estado, cuando ésta es menor a 90 días, y el vicepresidente ostentará sus poderes durante ese tiempo.

Si la ausencia se prolonga por más de 90 días, el Parlamento puede prorrogarla por otros 90 o decretar la ausencia total del mandatario.

El jefe de Estado, en el poder desde 1999, es candidato de su partido para las elecciones presidenciales de 2012, cuando aspira a un tercer mandato de seis años. Sus compañeros de partido han reiterado en

las últimas semanas que su candidatura no está en entredicho.
El propio Chávez ha emplazado a sus seguidores a celebrar juntos en 2021 el bicentenario de la batalla de Carabobo, triunfo sobre las tropas españolas que coronó la independencia del país sudamericano.

Este sábado, los diputados oficialistas acusaron a sus adversarios políticos de desear que Chávez se vaya “para siempre” y de alimentar la esperanza de un golpe de Estado. “A Chávez hay que derrotarlo voto a voto y por eso apostamos. Los golpes de Estado los dan quienes tienen las armas y nuestra única arma es la verdad”, dijo el diputado opositor Alfonso Marquina.