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  • EFE

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) alertó hoy sobre de lo que considera un "deterioro" a la libertad de prensa en América Latina y centró su preocupación en Venezuela, Argentina, Bolivia, Nicaragua y Ecuador, país donde analiza "in situ" temas relacionados con la información.

El presidente de la SIP, Gonzalo Marroquín, dijo  que "en América Latina hay un deterioro, en términos generales, en materia de libertad de prensa". Mencionó como "enemigos" de la misma al crimen organizado y "a los Gobiernos que están acosando, legislando en contra de la libertad de prensa y, curiosamente, también concentrando medios de comunicación".

Enumeró a Venezuela, Ecuador, Argentina, Bolivia y Nicaragua, como los países donde hay más concentración de medios por parte de los Gobiernos, pero separó el tema del campo ideológico.

"No se trata de que una ideología es la que quiere limitar la expresión" sino que son, a través de la historia, "gobiernos autoritarios", regímenes "que quieren perpetuarse" en el poder "de derecha o izquierda", y que lo buscan por medio "de controlar la información", comentó.

Señaló que la SIP no defiende ideologías sino el principio de libertad de expresión y recalcó en la importancia de que los medios de comunicación y los periodistas tengan una "mejor interconexión con la sociedad civil".

Según Marroquín, cuando se legisla a favor del control de la información, cuando se desprestigia a un medio y se promueve a la auto censura, pareciera que el daño está dirigido al medio o al periodista, pero el perjuicio final es para la sociedad misma porque se restringe el flujo informativo.

Marroquín lidera una misión de su organización que analiza la situación de la libertad de expresión en Ecuador, cuyo jefe de Estado, Rafael Correa, mantiene una tensa relación con ciertos medios de comunicación, y ha criticado a la SIP al considerarla defensora de intereses de los dueños de los medios de comunicación.

Mientras la SIP esperaba la respuesta a una petición de una reunión con Correa, en una carta publicada hoy por el diario digital oficial El Ciudadano, el secretario de Comunicación de la Presidencia, Fernando Alvarado, criticó recientes pronunciamientos de Marroquín.

Recordó que en junio pasado, en un discurso en Guayaquil, durante una celebración de la Cámara de Comercio, Marroquín, calificó al Gobierno de Ecuador, de mantener una "actitud traidora, intolerante y autoritaria, con el único fin de 'seguir disfrutando las mieles del poder'", según el texto.

Apuntó que esa "insolencia" no merece audiencia, "primero debería presentar sus disculpas y respetos al país y a su primer representante", señaló al recalcar que Ecuador "vive a plenitud la democracia".

Marroquín comentó hoy que en materia de libertad de prensa, el Gobierno de Ecuador tiene "actitudes autoritarias", quiere "controlar la información" y está legislando para ello con, por ejemplo, la creación de un consejo de regulación de medios, que el Ejecutivo cree necesario para mejorar la calidad de la información.

El presidente de la SIP teme que en Ecuador se busque "terminar" con la libertad de expresión "bajo una fachada legal" y criticó que Correa se haya querellado contra dos periodistas autores del libro "El gran hermano", que habla sobre los contratos que mantuvo su hermano mayor con el Estado, y en el que el gobernante cree que hay falsedades.

A la SIP le inquieta también el juicio planteado por Correa contra el diario El Universo a causa de un artículo de opinión publicado en febrero pasado.

En ese artículo, el editorialista Emilio Palacio afirmó que Correa supuestamente ordenó "fuego a discreción y sin previo aviso contra un hospital lleno de civiles y gente inocente" el 30 de setiembre de 2010, durante una revuelta policial.

El gobernante, que ha negado esa versión, estuvo atrapado casi todo ese día en el hospital policial y fue rescatado tras una operación militar en medio de un intenso tiroteo.

Marroquín, que se reunirá con representantes de distintos sectores del país, defendió la existencia de medios públicos, pero se lamentó de que en algunas naciones éstos terminen, en su opinión, siendo utilizados como oficiales.

"Es mejor una diversidad de medios que es lo que permite el libre flujo informativo y no el control en manos de una sola persona o un solo gobierno", dijo al apuntar que la SIP está en contra de los monopolios.