•   BENGASI, Libia / AFP  |
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La batalla por la conquista de la ciudad petrolera oriental de Brega dio un giro este domingo con la entrada de los combatientes rebeldes en un barrio residencial donde se enfrentan a las fuerzas gadafistas, mientras en el frente Oeste afianzan sus posiciones.

“Algunos grupos pequeños han conseguido penetrar en el interior (de la ciudad), pero aún no la controlamos en su totalidad”, declaró Mohamed Zawi, un portavoz de las tropas rebeldes en Bengasi, la “capital” de la rebelión. “Se trata ahora de combates de proximidad” en este barrio residencial del noreste de Brega donde se están usando ametralladoras pesadas, más adaptadas al terreno, agregó.

La conquista de esta ciudad portuaria, que lleva desde abril en manos de los soldados leales al dirigente libio Muamar Gadhafi, a 800 km al este de Trípoli y a 240 km al sudoeste de Bengasi, sería una victoria capital para los rebeldes. Según los rebeldes, unos 3.000 hombres leales al coronel Gadhafi están atrincherados en el centro de la ciudad.

Los insurgentes lanzaron el jueves por la noche una ofensiva por el sur, el norte y el este de Brega. Estos combates causaron al menos 13 muertos y casi 200 heridos entre los rebeldes. Avanzan lentamente porque se ven frenados por cientos de minas y el hallazgo de trincheras defensivas con productos inflamables en su interior.

Reconquistar Brega sin dañar las infraestructuras permitiría a los insurgentes abastecerse en hidrocarburos y reactivar las exportaciones de petróleo, que se encuentran casi en punto muerto.

El Grupo de Contacto sobre Libia, reunido el viernes en Estambul, reconoció plenamente a la rebelión, calificando su Consejo Nacional de Transición (CNT) de “autoridad gubernamental legítima” en Libia, lo que le permite establecer relaciones económicas con el extranjero.

La OTAN declaró el domingo que vigila atentamente la situación, sobre todo en Brega, y dijo haber bombardeado por la mañana un almacén de vehículos militares en Tajura, a 30 km al este de Trípoli.

El coronel Gadhafi hizo una advertencia el sábado a los insurgentes: “El pueblo libio está dispuesto a morir por defender su petróleo y no dejará nunca esta riqueza en manos de una banda de traidores sometida a la OTAN”.

El dirigente libio multiplicó últimamente sus mensajes sonoros difundidos por altavoces durante manifestaciones de sus partidarios en las ciudades que se encuentran en el punto de mira de los rebeldes, y juró que no se irá “nunca” de la tierra de sus “antepasados”.

“Ellos (la comunidad internacional) me piden que me vaya (de Libia), tiene gracia. No dejaré la tierra de mis antepasados ni al pueblo que se ha sacrificado por mí”, afirmó Gadhafi en un discurso transmitido el sábado por la noche en Zawiya, a 50 km al oeste de Trípoli.

El sábado por la noche, Trípoli fue blanco de potentes explosiones. La OTAN anunció haber destruido tres radares, un lanzamisiles tierra-aire y un almacén en los alrededores de la capital, así como seis vehículos militares y dos lanzacohetes en Brega.

La televisión pública libia anunció que estos ataques “del agresor colonialista cruzado” (OTAN) habían causado víctimas en instalaciones civiles y militares en Ain Zara, en el este de Trípoli y en Tajura, a las afueras de la capital. En el Oeste, la situación era relativamente tranquila este domingo y los rebeldes trataban de consolidar sus posiciones.

“Lo más importante es conservar los territorios que hemos conquistado, asegurarlos antes de atacar. No dejaremos a las fuerzas de Gadhafi retomar las plazas que hemos conquistado”, declaró el domingo a la AFP el general Mojtar Farnana, comandante de los rebeldes para la región.

En las montañas de Gualich, a un centenar de kilómetros al sur de Trípoli, y en el valle aledaño de Bir Ayad, se escucharon disparos de cohetes el domingo por la mañana, algo tan habitual que los rebeldes los llaman “los cohetes del desayuno”.