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  • EFE

El vicepresidente de la Asamblea Nacional de Panamá, el diputado oficialista Marcos González, propuso hoy ante el pleno legislativo una ley que establece la pena de muerte como castigo para asesinatos y delitos sexuales.

El anteproyecto de ley presentado por González, diputado por el gobernante partido Cambio Democrático (CD), señala que la pena de muerte se aplicará a las "personas condenadas por homicidio agravado y femicidio".

También "a los reincidentes por la comisión de los delitos de violación y otros delitos sexuales, o por la comisión de delitos contra la seguridad colectiva, que impliquen un peligro común", según informó una nota informativa de la Asamblea Nacional.

González, quien ya en 2001 propuso la pena capital en Panamá, argumentó este miércoles ante el pleno legislativo que "todos los días" los medios locales publican sobre "delincuentes, sicarios, homicidas que han matado a parejas, niños, madres que hoy lloran en muchísimos lugares del país".

Las autoridades panameñas reportaron el pasado día 12 que los homicidios en el país bajaron un 20,4 por ciento durante el primer semestre de este año, cuando se registraron 339 casos frente a los 426 contabilizados en el mismo período de 2010.

En el lapso estudiado "ha habido una disminución considerable de homicidios en el país debido a la coordinación y trabajo en equipo de los estamentos de seguridad", indicó el Ministerio de Seguridad.

Sin embargo, el pasado junio las autoridades registraron un incremento en los casos de asesinatos, de heridos por "diversas" causas, y de violencia doméstica, aunque también una bajada en los robos y hurtos, en comparación con el mismo mes de 2010, de acuerdo a la información oficial.

Panamá registró en 2010 una tasa de 19 homicidios por cada 100.000 habitantes, la tercera más baja de Centroamérica, según un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Esa tasa, sin embargo, está muy por encima de la media de 14 muertes por cada 100.000 habitantes de América Latina y de 8 por cada 100.000 habitantes del mundo desarrollado, según los datos de la Naciones Unidas.