•   WASHINGTON / AFP  |
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Los republicanos de la Cámara de Representantes postergaron ayer jueves la votación de un plan para reducir el déficit, mientras que la crisis política estadounidense afecta a los mercados a cinco días de una eventual cesación de pagos.

Los republicanos de la Cámara baja buscaban alinear al movimiento ultraconservador de su partido, el Tea Party, detrás del plan de John Boehner, el presidente de la cámara, pero decidieron postergar la votación en vista de que no contaba con el apoyo de todo el partido.

La última versión del plan -que la Casa Blanca ya había amenazado con vetar- preveía una reducción del déficit de 915.000 millones de dólares en 10 años, a cambio de un incremento del techo de la deuda de 900.000 millones antes del 2 de agosto.

Ese día es fecha límite tras la cual, según el departamento del Tesoro, la primera economía del mundo perderá su capacidad de endeudarse y correrá el riesgo de una catastrófica cesación de pagos.

Boehner contemplaba otro aumento del techo de la deuda a principios de 2012, es decir en plena campaña de las elecciones presidenciales y legislativas de noviembre.

Para los demócratas, esa propuesta está “fuera de lugar”, ya que no haría más que postergar por seis meses la solución del problema y pondría “a Estados Unidos en peligro”, exponiéndolo aun más a una degradación de la nota de su deuda por las agencias calificadoras.

El miércoles de noche, 51 senadores demócratas y dos independientes de los 100 que componen la cámara alta, se pronunciaron claramente en contra del plan de Boehner, que la Casa Blanca amenazaba además con vetar.

El plan alternativo del Senado presentado por el líder de la mayoría demócrata en esa cámara, Harry Reid, ahorraría 2,2 billones de dólares en 10 años, según la Oficina de Presupuesto del Congreso estadounidense (CBO).

Los demócratas esperan que el plan esté acompañado de un aumento del techo de la deuda suficiente como para llegar a 2013. Boehner dijo que el proyecto demócrata equivalía a otorgarle “un cheque en blanco” al presidente Obama, candidato a la reelección, que dijo no estar dispuesto a aprobar.

Semanas de discusiones no bastaron para llegar a un acuerdo sobre un plan de reducción del déficit acompañada de un aumento del techo de la deuda, que en mayo alcanzó su límite legal de 14,294 billones de dólares, es decir cerca del 100% del PIB.