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  • AFP

El presidente Raúl Castro, quien cumple este domingo cinco años al frente de Cuba, analizará el lunes las deficiencias que traban la marcha de las reformas de apertura económica, en una plenaria con el Parlamento, reunido desde hace cuatro días.

Más de 600 diputados están convocados a la sesión, la primera de las dos anuales y que iniciará a las 10H00 locales (14H00), tras evaluar desde el jueves la situación del país en 12 comisiones, en el Palacio de Convenciones de La Habana, sin acceso a la prensa extranjera.

La sesión coincide con el quinto aniversario de que Raúl Castro, de 80 años, asumiera el mando de la isla, ante la enfermedad de su hermano Fidel, máximo líder de la revolución que triunfó en 1959 y quien el próximo 13 de agosto cumplirá 85 años.

Las reuniones, según reportes de prensa local, han estado marcadas por el análisis de los deficientes resultados económicos, la falta de planificación, el desorden, incumplimientos y procedimientos burocráticos que afectan la agricultura, las inversiones, el transporte o el comercio.

Aunque no fue anunciado -ni tampoco la duración de la sesión-, se espera un discurso del gobernante sobre la marcha de su plan, con el que busca hacer eficiente el agotado modelo económico centralizado, de corte soviético.

Raúl Castro impulsa unas 300 medidas aprobadas en abril por el VI Congreso del Partido Comunista (PCC, único), que incluyen apertura al sector privado y cooperativo, atracción de inversión extranjera, autonomía empresarial, cierre de un millón de empleos públicos para reducir la enorme burocracia y desmontaje de subsidios.

En los últimos meses, los trabajadores privados aumentaron de 148.000 a 326.000 -pequeños restaurantes y cafeterías, ventas de CD piratas, peluquerías y tallercitos de reparación-, mientras que unas 146.000 personas recibieron tierras en usufructo, pues la producción de alimentos es prioridad del Gobierno.

Pero la mala planificación hará este año que Cuba gaste de nuevo más de 1.500 millones de dólares en comprar el 80% de lo que come, en tanto que los nuevos empresarios se quejan por la falta de un mercado mayorista donde comprar los insumos.

"Son muchos años de problemas, hay que cambiar la mentalidad. Se han hecho cambios, pero falta más libertad para hacer negocios. Compramos los insumos carísimos y muchos no declaran todo para bajar el golpe de los impuestos", dijo a AFP Javier, quien montó su pequeño restaurante en el barrio de Miramar.

Al rendir informe ante una comisión parlamentaria, el presidente del Banco Central, Ernesto Medina, anunció la flexibilización de la política crediticia hacia los trabajadores privados, los campesinos particulares y los ciudadanos que tengan que reparar o construir su casa.

Asimismo, el Gobierno levantó el sábado la prohibición de venta de electrodomésticos de alto consumo, vigente desde 2003, para completar la oferta a la población y a los trabajadores privados, quienes necesitan hornos, aires acondicionados, freidoras, cafeteras, tostadoras y otros equipos para sus negocios.

Ante la imposibilidad de abrir un mercado mayorista, el Gobierno destinó 300 millones de dólares para la importación de artículos, herramientas y medios para los nuevos trabajadores privados.

Un estudio publicado en la revista católica Palabra Nueva, de expertos de Diálogo Interamericano -con sede en Washington- y la Universidad de Nueva York, estimó de "máxima importancia" permitir a los nuevos empresarios "crecer y generar riqueza" pues están operando a nivel de subsistencia, a fin de que tengan real impacto en la economía del país.

El Gobierno sostiene que sus medidas no ponen "parches" sino "soluciones definitivas" a viejos errores y problemas, a fin de evitar -advierte Raúl Castro- que la revolución vaya al precipicio.