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  • AFP

Al menos 18 personas murieron y decenas resultaron heridas este fin de semana en la ciudad china de Kashgar, en Xinjiang (noroeste), en dos ataques que obligaron a la intervención policial, informaron el domingo el gobierno de la región y la agencia China Nueva.

"Xianjiang, donde vive una minoría uigur, y otros grupo étnicos, está bajo la amenaza terrorista", aseguró la agencia de noticias oficial.

El domingo por la tarde, dos desconocidos mataron a seis personas utilizando un arma blanca en Kashgar, según China Nueva, quien precisó que 12 civiles y tres policías resultaron heridos.

La policía mató a cinco "sospechosos". "Cuatro sospechosos fueron abatidos (...) y otros cuatro detenidos, pero la policía sigue buscando a cuatro más tras las agresiones", anunció China Nueva, quien precisó posteriormente que uno de los detenidos murió en el hospital.

"Dos fuentes locales explicaron en un principio que tres personas murieron en una explosión, pero testigos dijeron que las víctimas habían fallecido por heridas de arma blanca", explicó la agencia.

Las autoridades de Xianjiang confirmaron que siete personas habían perdido la vida y 28 resultaron heridas el sábado en otro ataque con arma blanca perpetrado por dos uigures en Kashgar.

Según la página gubernamental, dos desconocidos robaron una camioneta detenida en un semáforo en rojo en una calle animada de un mercado nocturno. Los asaltantes mataron al conductor y dirigieron posteriormente el vehículo hacia la multitud, que se encontraba en las aceras.

Los dos hombres descendieron de la camioneta y apuñalaron a los transeúntes causando seis muertos y 28 heridos, hasta que la multitud se defendió y llegó a matar a uno de los agresores.

Un portavoz de la región, Hu Hanmin, precisó que los dos hombres eran uigures y anunció que el superviviente fue detenido.

Estos disturbios tuvieron lugar menos de dos semanas después de los últimos altercados, el 18 de julio, que dejaron 20 muertos en la ciudad de Hotan, también situada en Xinjiang, una región autónoma con población musulmana cercana a la frontera con Kirguistán que el gobierno comunista intenta controlar desde hace años.

Más de ocho millones de uigures viven en Xinjiang, muchos de los cuales llevan décadas denunciando la represión cultural y religiosa a la que se ven sometidos, así como a la inmigración masiva de hans, la etnia mayoritaria en China.

La capital de Xinjiang, Urumqi, fue sacudida en julio de 2009 por una serie de enfrentamientos entre uigures y hans que dejaron al menos 200 muertos y unos 1,700 heridos, según fuentes oficiales, aunque los exiliados de la minoría étnica aseguraron que el número de muertos fue superior.