•   DAMASCO / AFP  |
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El presidente sirio Bashar al Asad promulgó ayer jueves un decreto que autoriza el multipartidismo, satisfaciendo una de las principales reivindicaciones de sus opositores, aunque prosiguió la sangrienta represión de las protestas, condenada por el Consejo de Seguridad de la ONU.

Según testigos y militantes de los derechos humanos, las fuerzas de seguridad mataron a por lo menos 37 personas el miércoles, 30 de ellas cuando los tanques dispararon contra la ciudad rebelde de Hama.

Unas 30 personas murieron en esa operación militar en Hama, indicó este jueves a la AFP un habitante que consiguió huir de esa ciudad rebelde del centro del país.

“Los cuerpos de 30 personas que murieron en el bombardeo del ejército (...) fueron enterrados en varios parques públicos” y hay “muchos heridos” en los hospitales, dijo el residente.

“Muchos edificios han sido incendiados por el bombardeo, pero no están del todo destruidos”, añadió la fuente, que alertó del

“despliegue de tanques en la ciudad, en particular en la plaza Asi y ante la ciudadela”, en el centro de Hama.

Usan bombas de fragmentación
Según este habitante, “las fuerzas armadas utilizaron ayer bombas de fragmentación”. “El bombardeo ha cesado, pero se oían disparos de artillería pesada por la mañana”, precisó la fuente, destacando la “presencia de francotiradores en los tejados de los hospitales privados”.

El miércoles por la noche, cuatro personas habían muerto y decenas resultaron heridas por disparos de las fuerzas de seguridad. Hubo dos muertos en Damasco, uno en Doa (sur) y otro en Palmira (centro), declaró a la AFP Rami Abdel Rahman, presidente del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, basado en Inglaterra.

Pese a la sangrienta represión, Asad promulgó ayer  jueves el decreto que autoriza el multipartidismo.

“El presidente Asad promulgó un decreto presidencial sobre la ley de los partidos”, informó la agencia oficial Sana.

Los nuevos partidos deberán respetar la Declaración Universal de Derechos Humanos y no estar basados en principios religiosos o en núcleos tribales ni ser ramas de organizaciones extranjeras.

Tampoco deberán tener brazos militares o paramilitares y tendrán que disponer de objetivos definidos y de fuentes de financiación claras.

Los nuevos partidos estarán a la sombra del partido Baas, al que la Constitución consagra como el “dirigente del Estado y de la sociedad”.

El gobierno sirio adoptó a finales de julio un proyecto de ley que autoriza el multipartidismo en un país donde la arena política está monopolizada por el partido Baas, en el poder desde 1963. Sin embargo, el decreto promulgado este jueves permite que la medida pueda aplicarse inmediatamente, sin esperar un voto del Parlamento.

El movimiento de protesta contra el régimen sirio surgió con reclamos de poner fin al poder absoluto del Baas, de liberación de los presos políticos y de levantamiento del estado de emergencia, algo ya conseguido en abril.

Sin embargo, la violencia de la represión, que el régimen emplea paralelamente a las medidas de apertura, ha radicalizado a los manifestantes, que piden abiertamente la renuncia del presidente.

El régimen de Asad utilizó la fuerza bruta para aplastar a este movimiento, matando a más de 1.600 civiles y arrestando a varios miles más, de acuerdo con militantes de los derechos humanos.

La oposición prometió manifestar todas las noches de Ramadán después de las plegarias vespertinas, a pesar del ataque contra Hama y la muerte de unas 120 personas en todo el país en la víspera del mes sagrado de ayuno musulmán.