•   DAMASCO / AFP  |
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Miles de sirios salieron a las calles en el primer viernes del mes del Ramadán pidiendo a la comunidad internacional que los apoye y gritando “Dios está con nosotros”, mientras la represión de las protestas por parte del régimen causó al menos catorce muertos cerca de Damasco y en Homs.

La agencia de prensa oficial Sana informó de una emboscada en la que perdieron la vida dos miembros de las fuerzas de seguridad en el noroeste del país.

Treinta mil manifestantes desfilaron en Deir Ezzor (este), y miles en Deraa (sur) y Qamechli (noreste) para apoyar a la ciudad de Hama (centro)”, declaró a la AFP Abdel Karim Rihaui, Presidente de la Liga Siria de Derechos Humanos.

“Más de 12.000 personas desfilan en la gobernación de Idleb (noroeste) para reclamar la caída del régimen y expresar su apoyo a Hama y Deir Ezzor”, agregó por su parte Rami Abdel Rahmane, Presidente del Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

“Cientos de personas salieron de la mezquita al Mansuri en Jableh (oeste) gritando ‘¡Dios está con nosotros!’”, agregó.
Sana informó que “bandas armadas colocaron retenes, cortaron carreteras y cacheaban a la gente en Deir Ezzor”, sitiada por el ejército desde hace dos días.

En Homs (centro), “hombres armados abrieron fuego indiscriminadamente en el barrio de Bab al Sibaa y dispararon en un paso de control de las fuerzas del orden en Bab Dreib”, según la agencia Sana.

Plomo para dispersar manifestantes
“Las fuerzas de seguridad abrieron fuego para dispersar a manifestantes en la región de Damasco y Homs”, aseguró Rahmane.
“Siete personas murieron en Irbine (cerca de Damasco), otra en Maadamiya (cerca de Damasco) y dos en Damir”, agregó Rahmane, quien aseguró que hubo “más de 50 heridos, algunos de gravedad, entre los manifestantes” y otros tres muertos en Homs.

Asimismo, “un hombre con señales de tortura apareció muerto delante de su domicilio en Qaboune (barrio de Damasco)”, indicó el presidente de Oscdh quien agregó que la víctima “fue detenida por los servicios de seguridad”.

Los manifestantes sirios lanzaron, como todos los viernes, en la página Facebook “Syrian Revolution 2011”, un llamado a la movilización, con la consigna “Dios está con nosotros. ¿Y usted?”

Las marchas también fueron dedicadas a Hama, ciudad rebelde donde el ejército lanzó el domingo una vasta ofensiva que causó más de cien muertos.

Este viernes Hama seguía aislada, pues las autoridades cortaron los medios de comunicación para combatir a las “bandas terroristas armadas” a las que atribuyen los disturbios desde el inicio, a mediados de marzo, de una revuelta popular sin precedentes.

El jueves, un habitante que había huido de la ciudad, declaró a la AFP que “cerca de 30 cuerpos de personas muertas en el bombardeo del ejército el miércoles fueron enterrados en varios jardines públicos.

También aseguró que había “carros de combate desplegados en la ciudad” y “francotiradores apostados en los tejados de hospitales privados”.

Según Rahmane, instalado en Gran Bretaña, más de un millar de familias han abandonado Hama.

Los medios sirios aseguraron que “dos miembros de las fuerzas del orden perdieron la vida y otros ocho resultaron heridos en una

emboscada de hombres armados en la carretera de Maarrat al Noomane y Jan Chaykhune, en la región de Idleb”, indicó Sana.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, 2.038 personas, incluyendo a 389 militares y agentes de seguridad, han muerto en Siria desde el alzamiento el 15 de marzo. Las autoridades atribuyen los disturbios a “bandas terroristas armadas”.

Ali Ahmad Said Esber, uno de los poetas árabes vivos más importantes y conocido con el sobrenombre de Adonis, reclamó la marcha de Asad. “Si estuviese en su lugar, abandonaría la presidencia” declaró a un diario de Kuwait el escritor sirio afincado en Beirut.

En el plano diplomático, crecen las críticas al régimen sirio. La Casa Blanca aseguró que ya “piensa en la era posterior a Asad, como lo hacen ya 23 millones de sirios”, mientras que el presidente ruso Dimitri Medvedev, cuyo país se opuso a la adopción de una resolución por la ONU, calificó la situación de Siria de “dramática” y expresó “una inquietud enorme”.

Kuwait apeló al diálogo y a “verdaderas reformas” y llamó a Damasco a poner fin a la represión, que Turquía calificó este viernes de “inaceptable”.