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  • EFE

Los dos últimos "indignados" detenidos en los incidentes del pasado jueves en Madrid quedaron hoy en libertad tras declarar ante el juez, al igual que los otros siete arrestados en diversas acciones del Movimiento 15-M desde el pasado 2 de agosto.

Tras tomar declaración a los dos últimos detenidos, ambos de nacionalidad portuguesa, el juez les dejó en libertad con la condición de estar a disposición del juzgado si son nuevamente requeridos.

Durante la declaración, que ha durado cerca de dos horas, el titular del juzgado les preguntó si habían agredido a los policías y si su comportamiento fue violento en el transcurso de los incidentes del jueves ante el Ministerio español de Interior, según relataron los arrestados.

A su salida de los juzgados fueron recibidos con aplausos por una veintena de miembros del Movimiento 15-M (denominado así por el 15 de mayo, cuando comenzaron las movilizaciones de indignados en España) que han coreado lemas como "La lucha sigue cueste lo que cueste".

También quedaron en libertad los detenidos que prestaron declaración este viernes, una joven española y un ciudadano hondureño, éste con la obligación de acudir al juzgado cada 15 días, ya que se le acusaba además de haber quemado un coche.

"He estado dos días detenido injustamente; el trato no ha sido malo, no me han pegado, pero tampoco me han dado mucha libertad, me han sentado en una silla y la Policía ha estado hablando conmigo con la cara tapada como si fuera un etarra y no somos terroristas, somos un grupo pacífico", dijo "Bruno", que prestó hoy declaración.

Su compañero también negó haber atentado contra los agentes y presentó un informe médico alegando que es epiléptico y que sufrió un ataque durante la carga policial, en el que no controlaba sus movimientos.

Miles de "indignados" celebraron anoche una asamblea en la Puerta del Sol de Madrid, que se disolvió sin la intervención de la Policía.

La céntrica y emblemática plaza madrileña recuperó esta mañana su rutina diaria, con turistas y vecinos que paseaban por sus inmediaciones, de donde han desaparecido las pancartas y consignas reivindicativas tras la concentración que concluyó de madrugada.