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Aunque no les llama “redadas” sino “controles migratorios”, la directora de Migración y Extranjería de Costa Rica, Kathya Rodríguez, aseguró que tales operativos coordinados con otros cuerpos de policía no solo involucran sitios públicos, como el Parque La Merced, sino además centros de trabajo.

La Policía Profesional de Migración puede buscar inmigrantes indocumentados “para hacer respetar la ley migratoria” incluyendo los centros de trabajo.

“La Dirección General de Migración y Extranjería no tiene una política de redadas”, respondió Rodríguez cuando se le consultó sobre las “redadas” que muchos nicaragüenses han denunciado.

Explicó que “tenemos un cometido que cumplir, que es el tema del control migratorio. Y en ese sentido lo que hacemos es articular y coordinar con otros cuerpos policiales, para desarrollar algunos objetivos concretos”.

“Nosotros no estamos desarrollando redadas, es control migratorio en espacios públicos, en centros de trabajo conforme la ley lo indica”, añadió.

A esto se suma la solicitud de documentos que realiza la policía en su labor de rutina.  Antonio, un nicaragüense a quien le protegemos su apellido, fue detenido recientemente por la Fuerza Pública en Paseo Colón, en San José.

Estuvo a punto de ser llevado a las celdas migratorios, de no ser porque los oficiales se portaron benevolentes y le ordenaron que regresara a Nicaragua a visar de nuevo.

"Redada" masiva
El pasado mes de julio, la señora Sara Eufemia Martínez Pérez, presentó un recurso de amparo ante la Sala Constitucional, porque la policía de migración y la municipal, “efectuaron una redada masiva e indiscriminada cerca del Parque La Merced, para lo cual realizaron un cerco policial”.

Según el recurso de Martínez Pérez “dichas acciones provocaron caos entre la población, especialmente nicaragüense, a quienes se les discriminó, se les impidió el libre tránsito y se les agredió físicamente”.

Alega que todos aquellos que no presentaron documentos, fueron trasladados en autobuses del gobierno a la delegación policial del Barrio México, siempre en San José, donde fueron llevados unos 350 nicaragüenses, incluidos menores de edad.

Negocios vacíos
Este tipo de operativos, principalmente los realizados en el centro de San José, ahuyentan a nicaragüenses de negocios afines, como ventas de comidas, tiendas de ropa y hasta bares.

Varios dueños de negocios explicaron que las ventas han estado malas y atribuyen a las redadas la ausencia de clientes. De continuar con la incertidumbre, algunos empresarios piensan despedir personal, adujeron.