•   San Salvador  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Centenares de salvadoreños se congregaron este sábado frente a la catedral de San Salvador para pedir ante su santo patrono, el Divino Salvador del Mundo, el fin de la violencia delincuencial que deja una media diaria de 12 homicidios en el país.

Los feligreses hicieron su petición junto al arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, en una misa multitudinaria concelebrada por obispos del país y que marcó el cierre de los festejos patronales de la capital que iniciaron el pasado 1° de agosto.

"Cada vez vemos nuestra sociedad tan desfigurada por la violencia (...), estamos viviendo una situación sumamente grave, queremos hacer presentes ante el Divino Salvador del Mundo a todas las víctimas de la violencia, a los hermanos que han muerto y a sus familias que han sufrido", señaló Escobar en el mensaje de la misa.

Contrario a lo que ha sido tradición de los gobernantes en los últimos años, no acudió a la misa patronal el presidente Mauricio Funes, quien se encuentra fuera del país vacacionando.

"Hacemos propicio el momento para hacer un vehemente llamado a la entera sociedad salvadoreña a dar el paso hacia la paz verdadera", exhortó el prelado católico salvadoreño.

Durante el acto religioso, muchos se arrodillaron para pedir ante la imagen del Divino Salvador del Mundo por el fin de la violencia delincuencial.

"Tenemos que vivir con fe, con fe en que esta brutal violencia que nos está dejando tantos muertos se acabe pronto, con fe en que nuestros hijos crezcan en un mejor país donde haya oportunidades", dijo a la AFP, Ismael Rodríguez, un ingeniero químico de 51 años que acudió al acto religioso.

Además de los homicidios, El Salvador registra a diario centenares de asaltos a mano armada y extorsiones, cometidas en su mayoría por miembros de violentas pandillas.