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El presidente chileno, Sebastián Piñera, firmó este martes un proyecto de ley que acepta las uniones de hecho y que alcanza a las parejas homosexuales, en medio de la oposición del ala más conservadora de la coalición oficialista en el poder.

En un intento por tomar el control de la agenda pública dominada en las últimas semanas por el conflicto estudiantil, Piñera cumplió una promesa de campaña de establecer en un país marcadamente conservador un 'Acuerdo de vida en común' (AVC).

"Este proyecto trata por igual a parejas de sexo distinto o del mismo sexo, pues en ambos casos es posible desarrollar el amor, el afecto, el respeto", dijo Piñera al firmar en la casa de Gobierno el proyecto de ley, que ahora deberá ser estudiado por el Parlamento.

"Cuando este proyecto sea aprobado, dos personas en la medida que sean adultas, solteras, no sean hermanos ni ascendientes y mantengan una vida afectiva, podrán ver reconocida su relación afectiva celebrando un acuerdo de vida en pareja", agregó el mandatario.

Este martes los dirigentes de la Unión Demócrata Independiente (UDI) -que conforma la coalición oficialista en el gobierno- se abstuvieron de participar de la ceremonia de firma y anunciaron que preparan unas 30 indicaciones para restringir los alcances del proyecto durante su discusión en el Parlamento, donde el oficialismo no tiene mayoría.

"Uno concurre a aquellos actos simbólicos en que uno concuerde", señaló el presidente de la UDI, Juan Antonio Coloma.

"Nosotros tenemos una alternativa distinta: se llama Pacto de Asistencia Recíproca, que, a nuestro juicio, resuelve sin las complicaciones de este proyecto los problemas de convivencia", agregó el dirigente.

Ese pacto también contempla beneficios patrimoniales para homosexuales pero sin reconocer la unión de hecho.

De concretarse, la iniciativa podría convertirse en el mayor legado del gobierno de Piñera, según el analista Patricio Navia.

"El anuncio de hoy constituye una de las promesas de campaña más simbólicas del presidente Piñera, y probablemente se convierta en uno de sus legados más significativos si llega a concretarse", dijo a la AFP Navia, cientista político de la Universidad Diego Portales.

"La iniciativa le permite al presidente buscar el centro y la moderación. Le ayuda a proyectar la imagen de un líder que busca el bien del país y que no está capturado por los intereses de los partidos que forman su coalición", agregó.

El proyecto -en un país que tan sólo hace siete años autorizó el divorcio- propone la suscripción de un contrato que regula la situación patrimonial y de herencia de todas las parejas de hecho, incluidas las del mismo sexo. El acuerdo debe oficializarse por medio de una escritura pública que deberá ser inscrita en el Registro Civil.

Los contratantes tienen derecho a recibir pensión en caso de muerte de uno de ellos y a ser inscritos como cargas en los sistemas de salud.

El acuerdo crea una nueva figura legal pero no modifica el concepto de matrimonio que establece el código civil chileno, donde se circunscribe a un contrato solemne entre un hombre y una mujer.

"Tengo una profunda convicción que me lleva a sostener que el matrimonio por su naturaleza es entre un hombre y una mujer, pero esta convicción no me impide reconocer que existen otras formas de relaciones afectivas, incluidas aquellas entre personas del mismo sexo y que son también relaciones respetables y valiosas", dijo Piñera.

La iniciativa beneficiará a unas dos millones de personas que hoy viven en pareja y se anuncia el mismo día en que Piñera afronta una quinta marcha masiva de estudiantes en dos meses, en reclamo de cambios en la educación pública, y tema que ha copado la agenda pública.

El proyecto corresponde a una promesa de campaña de Piñera, quien sorprendió al incluir en su publicidad un spot de dos hombres tomados de la mano, quienes señalaban: "él será nuestra voz", en abierto desafío a la Iglesia Católica, de gran influencia en Chile, donde el 80% de la población declara profesar esta religión.