•  |
  •  |
  • Londres / EFE

Un total de 805 personas han sido detenidas en Londres a causa de la ola de violencia callejera y saqueos iniciada el sábado pasado en el barrio de Tottenham, informó ayer Scotland Yard.

La Policía Metropolitana indicó que 251 de los arrestados ya han sido acusados formalmente. La ministra británica de Interior, Theresa May, ha ordenado la suspensión de los permisos de todos los agentes para hacer frente a los desórdenes públicos en varias ciudades de Inglaterra, que cumplieron ayer su cuarta noche consecutiva.

“Poner el máximo número de policías en las calles debe ser una prioridad” en las zonas afectadas, dijo May durante una reunión con mandos policiales.
Además de Londres, donde se registraron tres noches de disturbios hasta que el martes se desplegaron 16,000 policías en sus calles, la violencia ha afectado a otras ciudades de Inglaterra, como Manchester, Birmingham y Liverpool, particularmente durante la jornada de ayer.

En Birmingham, tres musulmanes de origen asiático de 21, 30 y 31 años, dos de ellos hermanos, fallecieron tras ser atropellados por un vehículo cuando intentaban evitar saqueos en los comercios, según testigos.

Un hombre de 32 años fue detenido y está siendo investigado por la Policía bajo sospecha de asesinato, mientras líderes locales advirtieron del riesgo de un enfrentamiento entre comunidades de distintas razas de esa ciudad.

Cameron califica acciones de terribles
Durante una visita a Birmingham, el primer ministro británico, David Cameron, calificó ayer de “terrible” la muerte de los tres jóvenes, mientras el padre del menor de ellos, Tariq Jahan, abogaba por la calma y reclamaba el fin de la violencia.

“No es una cuestión de razas. He perdido a mi hijo. Negros, asiáticos y blancos, todos vivimos en la misma comunidad”, afirmó.

Además, anoche se practicaron 113 detenciones en la zona de Manchester, 50 en Liverpool y 163 en West Midlands, 109 de ellas en Birmingham.

Una noche calma y posibles represalias por muerte de jóvenes
Anoche el Reino Unido vivió una jornada de relativa calma, sin incidentes registrados hasta alrededor de la medianoche, mientras la tensión aumentaba en la ciudad de Birmingham, después de que tres jóvenes murieran víctimas de los disturbios.

Los líderes locales de esta ciudad del norte de Inglaterra, advirtieron de posibles represalias y de conflictos raciales por la muerte de los tres jóvenes de origen asiático a causa de la violencia callejera.

A pesar de la ausencia de altercados, ayer en Birmingham, una ciudad patrullada por 1,000 policías, los medios británicos insistieron en el ambiente de tensión que se respira entre la comunidad musulmana después de la muerte de tres de sus miembros.

David Cameron reveló que la Policía podría utilizar métodos más contundentes como cañones de agua o balas de goma para dispersar a los causantes de los disturbios, que desde Londres se extendieron en los últimos días a ciudades como Manchester, Liverpool o Birmingham.