•   DAMASCO / AFP  |
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Las fuerzas de seguridad sirias atacaron ayer martes la ciudad costera de Latakia, disparando proyectiles de ametralladora pesada, denunciaron los militantes, al día siguiente de que otras 18 personas murieran en el país y pese a las presiones sobre el régimen de Bashar al Asad.

El Ministro de Relaciones Exteriores británico, William Hague, declaró que el presidente sirio “perdiendo los últimos jirones de su legitimidad” y le instó a “poner fin inmediatamente” a la represión.

Desde el alba se escucharon disparos en Latakia (noroeste), principal puerto sirio y blanco de una vasta ofensiva militar y de las fuerzas de seguridad.

“Se escucharon disparos de ametralladoras pesadas y de balas en barrios de Latakia, en Raml al Junubi, Masbah al Chaab y Ain Tamra durante más de tres horas”, precisó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Las Fuerzas Armadas y de Seguridad tomaron los barrios de Al Sakenturi, Al Raml y Al Junubi y detuvieron al menos a 40 personas. En el barrio de Al Shab, “viviendas vetustas se han derrumbado”, según las misma fuente.

La agencia de prensa Sana, haciéndose eco de la versión oficial, acusó a grupos armados de sembrar el desorden. “Las fuerzas del orden persiguen a hombres armados en Al Raml, Al Junibi y en los barrios vecinos para llevar la calma y la seguridad”.
Citando a un responsable sirio, Sana, acusó a grupos armados de “abrir fuego contra los habitantes y aterrorizarlos”.

 

Barrios sunitas atacados
Pero Tariq, un testigo de Latakia, contó el lunes por la noche a la AFP que “el régimen ataca a los barrios sunitas de la ciudad como Slaibe, al Raml, al Sakentury y Bustan al Samke. Armó a los habitantes del suburbio alauí cercano a Qanin”.

El régimen del presidente Asad, que pertenece a esta rama del islam chiita, se apoya tradicionalmente en esta comunidad minoritaria en Siria.

El testigo agregó que las Fuerzas de Seguridad abrieron fuego contra la muchedumbre que participaba en unos funerales y “detuvieron a muchas personas”.

No se pudo contrastar esta información con alguna fuente independiente, puesto que los periodistas extranjeros tienen prohibido desplazarse hasta el lugar.

En Latakia fallecieron seis personas el lunes, que se suman a las 26 que murieron el domingo.

Según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos, Unrwa, más de la mitad de los 10,000 palestinos del campo de Raml en Latakia tuvieron que escapar debido a los disparos de las fuerzas de seguridad sirias. La Unrwa exige el acceso inmediato al lugar.

El diario sirio Al Watan (próximo al poder) afirmaba el martes que en Latakia “la situación se encuentra bajo control, sobre todo desde que el ejército detuvo a decenas de hombres armados durante una operación complicada”.

El presidente Asad ha calificado en diferentes ocasiones a los manifestantes de “forajidos” o miembros de “grupos terroristas”.

En Homs (centro), las fuerzas de seguridad abrieron fuego el martes por la mañana en los barrios de Bab Sibaa y Bayada y “efectúan registros”, afirmó un activista, que agregó que hubo 12 muertos en esta región el lunes.

Pese a las crecientes presiones internacionales contra el régimen de Bashar al Asad, “la tensión en Siria va en aumento en todas las regiones”, resumió un activista de derechos humanos que advirtió del riesgo de una guerra civil.