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Unos 800 delegados de 40 países instalarán hoy jueves en el puerto de La Ceiba, en el Caribe hondureño, la Primera Cumbre Mundial de Afrodescendientes -auspiciada por Naciones Unidas- para definir planes de desarrollo en sus postergadas comunidades.

El encuentro, que se llevará a cabo en cumplimiento de una Resolución de la ONU que declaró 2011 como el Año Internacional de los Afrodescendientes, será inaugurado por el presidente hondureño Porfirio Lobo, y culminará el domingo.

Los presidentes de Guatemala, Álvaro Colom, y de El Salvador, Mauricio Funes, confirmaron que asistirán al encuentro de La Ceiba, la tercera ciudad de Honduras, situada a 450 km al norte de Tegucigalpa.

“Se ha confirmado la presencia de los presidentes de Guatemala y El Salvador”, dijo a la AFP el ministro de Etnias, Luis Green.

“Tenemos confirmados 800 delegados de 40 países de distintas partes del mundo, entre ellos Bulgaria, Georgia y Marruecos”, declaró uno de los organizadores, Céleo Álvarez, de la Organización de Desarrollo Étnico Comunitario.

Diez años de compromiso
En el encuentro “se buscará que se adopte el compromiso social y político de los gobiernos, la cooperación internacional y de la ONU sobre el Decenio de los Pueblos Afrodescendientes”, dijo Álvarez a la AFP.

El Decenio “significa diez años de compromiso para corregir las inequidades que existen para los afrodescendientes en el mundo en materia de salud, educación, inversión, justicia, justicia ambiental, combate de la pobreza”, detalló Álvarez.

En América Latina y el Caribe viven unos 200 millones de afrodescendientes, un tercio de la población de la región, según la Secretaría General Iberoamericana, Segib.

La comunidad negra en el mundo suma unos 1,000 millones, una séptima parte de la humanidad, destacó.

El proyecto de declaración de La Ceiba, que está acompañado de un plan de acciones concretas, propone “que los estados (...) combatan el racismo y todas las formas de discriminación racial, adoptando las medidas necesarias para abolir este flagelo de la humanidad”.

Además solicitarán que se “adopten medidas afirmativas para asegurar el acceso (...) a los avances en los campos de educación, salud, vivienda, empleo, ingresos y acceso a sistemas de financiamiento y crédito, alimentación, tecnologías de la información y comunicaciones, cultura y procesos políticos”.

En América Latina los afrodescendientes han sido uno de los grupos más postergados, junto con los indígenas, según la Segib. En Centroamérica los negros se concentran en la Costa Caribe, donde existen altos índices de pobreza y delitos, y parte de ellos son angloparlantes.

En Costa Rica, que se jactaba de tener solo población blanca, hasta mediados del siglo XX los negros tenían restricciones para viajar desde el Caribe a San José, en el Valle Central. Sin embargo, este año la presidenta Laura Chinchilla creó una Comisión Afrocostarricense que recomendará políticas para esta comunidad.

“Las mujeres afrodescendientes sufren no una doble, sino una triple discriminación, como mujeres, como negras y pobres”, dijo recientemente en Costa Rica el exministro brasileño Juca Ferreira, Embajador Especial de la Segib sobre Poblaciones Afrodescendientes.

La Segib convocó a otro encuentro sobre afrodescendientes, que tendrá lugar del 17 al 19 de noviembre en Salvador de Bahia, antigua capital colonial de Brasil, también en el marco del Año Internacional de los Afrodescendientes, de la ONU.