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  • EFE

Siete supuestos terroristas y seis israelíes murieron y al menos otras 26 personas fueron heridas hoy en varios atentados múltiples y enfrentamientos entre soldados y hombres armados en el sur de Israel.

Seis israelíes fallecieron en los atentados perpetrados cerca de la ciudad de Eilat, fronteriza con Egipto y Jordania, según un portavoz de Magen David Adom (equivalente local a la Cruz Roja), que no pudo precisar si se trató de soldados o civiles.

Además, el Ejército israelí confirmó en un comunicado haber dado muerte a "siete terroristas" que participaron en los ataques.

Otras veinticinco personas resultaron heridas en los incidentes, cinco de ellas de gravedad y el resto entre moderados y leves, indicaron fuentes médicas.

Los ataques se iniciaron pasado el mediodía en la intersección de Netafin, a unos veinte kilómetros de la ciudad de Eilat (a orillas del Mar Rojo) cuando un grupo de hombres armados se bajó de un vehículo y disparó con armas automáticas contra un autobús público de la línea 392, que recorre el trayecto Beersheva-Eilat y en el que viajaban decenas de soldados.

Las balas hirieron a siete de los viajeros y destrozaron varias ventanas y una puerta del autocar, cuyo conductor aceleró para huir del lugar.

Esa y otras rutas de autobuses públicos en el sur están llenas de soldados los fines de semana (que en Israel comienza el viernes), ya que cientos de ellos que realizan el servicio militar en bases del desierto del Negev utilizan ese transporte para regresar a sus casas.

Poco después del ataque al autobús, soldados del Ejército localizaban a un grupo armado y mantenían un intercambio de fuego.

Minutos más tarde, un explosivo estalló cerca de un vehículo militar que se había desplazado a la zona.

Además, un cohete anti-tanque impactó contra un coche privado, en el que viajaban varios israelíes.

Medios locales informaron en un primer momento que el cohete fue lanzado desde el territorio egipcio del Sinaí, hecho que negaron las autoridades egipcias.

Las víctimas fueron trasladadas a los hospitales de Yoseftal, en Eilat y Soroka, en Beersheva, cuyo personal médico abandonó hoy una huelga que seguían desde hace días para atender a los heridos.

El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, señaló que terroristas de la franja de Gaza están detrás de los ataques.

"La fuente de los actos terroristas es Gaza y nosotros actuaremos con plena fuerza y determinación contra ellos", dijo Barak en un comunicado difundido tras consultar con los responsables de los cuerpos de seguridad israelíes.

La hipótesis que barajan los responsables israelíes es que terroristas de la franja de Gaza se infiltraron en territorio israelí a través de Egipto.

El titular de Defensa calificó el suceso de un "grave acto terrorista" que "muestra la debilidad del control egipcio del Sinaí y el alcance de las actividades de agentes terroristas".

El movimiento islamista Hamás, que gobierna en la franja palestina, negó que su grupo estuviera involucrado en los ataques, aunque los alabó por considerar que estaban dirigidos contra el Ejército israelí.

"No reclamamos la autoría. Hamás no está detrás de este ataque. Pero lo alabamos, puesto que el blanco han sido soldados israelíes", declaró en Gaza el dirigente islamista Ahmad Yusef, que señaló que el atentado múltiple "ha ocurrido en el momento correcto, porque los israelíes están atacando Gaza día y noche, todos los días".

Según él, el hecho de que las negociaciones de paz entre palestinos e israelíes estén paralizadas desde hace casi un año "tiene como consecuencia lógica una escalada militar".

El Ministerio de Interior de Hamás ordenó a su personal evacuar todas las dependencias oficiales, los cuarteles y las comandancias en Gaza por temor a posibles bombardeos de Israel en represalia por los atentados.

El portavoz islamista Salah Bardawil aseguró que si Israel ataca la franja durante el mes de Ramadán, Hamás responderá con fuerza, informó el servicio de noticias israelí "Ynet".