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  • AFP

Cerca de 10.000 activistas de movimientos sociales, sindicatos y organizaciones del campo manifestaron este miércoles en Brasilia en reclamo de mejoras sociales y una política más izquierdista en el gobierno de Dilma Rousseff.

"Estamos llegando a las puertas del Palacio de la Presidencia para mostrar que existe gente en este país que no se arrodilla ante el neoliberalismo de este gobierno", proclamaba uno de los manifestantes con un altavoz.

"Vinimos aquí con una reivindicación básica: es necesario cambiar la política económica del país, que ahora privilegia a los grandes bancos, a las grandes empresas. Falta inversión en educación, en salud, y vivienda", reclamó José Maria Almeida, coordinador de Conlutas, una central sindical.

Los principales reclamos de los movimientos sociales y sindicatos fueron la reducción de la jornada de trabajo, aumento de salarios, inversión para la educación y la salud, más viviendas, reforma agraria, y una posición contra las privatizaciones.

La protesta reunió a organizaciones tan dispares como los Sin Tierra, sindicatos, trabajadores de universidades, estudiantes, funcionarios públicos, petroleros y mineros.

"Al latifundio Dilma (Rousseff) enriqueció, y de los sin tierra se olvidó", proclamaba otro.