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  • AFP

El presidente estadounidense, Barack Obama, condenó este viernes el "brutal" y "reprensible" ataque el jueves en un casino de la ciudad mexicana de Monterrey, que dejó al menos 52 muertos.

"En nombre de los estadounidenses, nuestros pensamientos y oraciones están con las víctimas y sus familiares en este difícil momento", señaló Obama en un comunicado.

Un grupo armado asaltó e incendió el casino Royale de Monterrey, la tercera ciudad de México, dejando 52 muertos y una decena de heridos, en un ataque cuyos autores fueron considerados "terroristas" por el presidente mexicano, Felipe Calderón.

El pueblo y gobierno mexicanos adelantan una "valerosa batalla" contra los el crimen organizado, y Washington "es y seguirá siendo un socio en esta lucha", afirmó Obama.

"Compartimos con México la responsabilidad de afrontar este reto y estamos comprometidos en continuar la cooperación sin precedentes para enfrentar a estas organizaciones criminales", dijo el mandatario.

Ambos gobiernos han alcanzado niveles inéditos de cooperación contra los carteles de la droga, cuya violencia ha dejado más de 41.000 muertos desde la llegada al poder a finales de 2006 de Calderón, quien comenzó una ofensiva antidrogas a la que sumó 50.000 soldados.