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  • EFE

Un millar de policías federales llegaron ayer a Monterrey, capital del estado de Nuevo León, norte de México, para reforzar los operativos contra la delincuencia organizada, dijo Jorge Domene, portavoz del Consejo de Seguridad de Nuevo León.

El representante del organismo de seguridad estatal explicó a Efe que los nueve alcaldes que forman la zona metropolitana de Monterrey se reunieron con mandos militares y de la Policía Federal para acordar el despliegue de los efectivos.

El funcionario agregó que se analizaron varios planes dependiendo de las necesidades de seguridad para cada uno de los municipios.

Domene mencionó que en el contingente llegaron equipos especiales de inteligencia que actuarán contra la delincuencia organizada a partir de este lunes.

El contingente de 1.000 policías llegó a esta ciudad poco después del mediodía proveniente de la vecina ciudad de Saltillo en patrullas, camiones blindados y autobuses.

Ayer viernes fueron recibidos unos 800 elementos del Ejército mexicano, quienes se sumarán al combate de la delincuencia organizada que mantiene al estado sumergido en una espiral de violencia en los últimos años.

Nuevo León registra en los últimos dos años una escalada en la violencia que el jueves pasado tuvo su punto más álgido, cuando un grupo de ocho sicarios incendió el Casino Royale y causó la muerte de 52 personas por el fuego.

El atentado ocurrió presuntamente por que el casino no quería pagar una cuota al grupo de Los Zetas, quienes mantienen el control de la ciudad y los principales municipios de Nuevo León.

CNDH auxilia a víctimas del atentado
Por otra parte, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) informó de un grupo de especialistas se encuentra en monterrey para proporcionar todo tipo de auxilio a las víctimas del atentado.

La CNDH indicó que desde el pasado jueves, cuando ocurrieron los hechos, los especialistas del programa de atención a víctimas del delito de esta institución trabajan en ese lugar.

La brigada está conformada por cuatro abogados, cuatro psicólogos y dos médicos forenses, quienes proporcionan “atención victimológica y verificar el estado clínico de heridos, además de corroborar que se les atienda en forma adecuada”.

Según la información recabada, de los diez heridos, tres permanecen aún hospitalizados.

También han proporcionado acompañamiento, orientación jurídica y atención psicológica de urgencia a más de 50 familiares de las personas que fallecieron.

La CNDH indicó que su personal ha recorrido el lugar de los hechos, visitado hospitales y clínicas de diversas instituciones de Nuevo León y se ha entrevistado a las autoridades responsables para atender a las víctimas.

“Para la CNDH el objetivo prioritario es contribuir a salvaguardar los derechos humanos de los agraviados”, indicó en su comunicado.