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  • EFE

La familia del niño judío que fue asesinado y descuartizado en Nueva York el pasado julio presentó una demanda contra el autor confeso del crimen, Levi Aron, a quien pide 100 millones de dólares como compensación por la muerte del pequeño.

Según documentos judiciales publicados hoy por las autoridades, el padre del menor, Nachman Kletzky, presentó una demanda por ese importe al asesino que conmocionó a la ciudad con la muerte del menor, al que responsabiliza de "uno de los más horrendos de la historia de Brooklyn", barrio donde ambos vivían.

En esa demanda civil, el padre pide esa compensación por la muerte de Leiby Kletzky, de ocho años, y por los "daños psíquicos y físicos extremos" que sufrió el menor antes de fallecer.

La demanda argumenta que el niño fue "aterrorizado física y psicológicamente, herido y asesinado" por Aron, que permanece en la prisión de Rikers Island a la espera de que se celebre el juicio contra él en octubre.

La familia del menor también presentó otra demanda por 100 millones contra el padre del asesino, que era el propietario de la casa donde Aron mantuvo secuestrado al pequeño y supuestamente le quitó la vida.

Según los mismos documentos, la familia pide esa compensación al padre del asesino por "no saber lo que ocurría en el apartamento donde vivía su hijo y que él poseía", y por desconocer que Aron podría tener una "conducta delictiva" y "no descubrir y proteger al pequeño".

Aron, judío ortodoxo al igual que la víctima, está acusado de asesinato, homicidio y secuestro, delitos por los que, de ser hallado culpable, se enfrenta a una pena máxima de cadena perpetua.

Pese a haber reconocido el asesinato inicialmente ante la Policía, Aron se declaró "no culpable" en su primera comparecencia ante el juez.

Por el momento, se le considera mentalmente capacitado para afrontar el juicio, pero también le han realizado pruebas que muestran que tiene tendencias esquizoides.

Su abogado, Pierre Bazile, afirmó cuando se procedió a la lectura de cargos que planeaba argumentar la defensa de su cliente como un caso de enajenación mental.

Según el informe forense que se conoció a finales de julio, el pequeño Leiby fue drogado con múltiples medicamentos y después asfixiado por su agresor.

En el momento de su detención, el pasado 13 de julio, los agentes de la policía neoyorquina encontraron en su apartamento parte de los restos del cadáver descuartizado del niño, que llevaba dos días en paradero desconocido, junto a varios cuchillos ensangrentados.

Los investigadores, que por el momento no han encontrado indicios de abuso sexual, localizaron después en un contenedor de basura de la zona de Sunset Park (Brooklyn), a unos cuatro kilómetros de la vivienda del sospechoso, una maleta con restos humanos envueltos en bolsas de plástico.