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  • EFE

El Gobierno de Guatemala informó hoy que cinco supervivientes de los experimentos ilegales que científicos de Estados Unidos realizaron en el país entre 1946 y 1948, con la inoculación de sífilis y gonorrea a miles de personas, serán sometidos a análisis clínicos para determinar las consecuencias de los mismos para ellos y sus familias.

El vicepresidente de Guatemala, Rafael Espada, hizo el anuncio este lunes, cuando una comisión presidencial estadounidense reveló que esos experimentos dejaron 83 muertos y los científicos que los realizaron sabían que violaban las normas éticas pero hicieron lo posible por ocultarlo.

Respecto al informe oficial estadounidense, Espada señaló que el Gobierno guatemalteco se pronunciará después de que el mismo sea analizado por las autoridades nacionales, sin más precisiones.

Espada dijo a los periodistas que a los cinco guatemaltecos supervivientes, que en actualidad tienen entre 84 y 85 años, y a sus familias, "se les harán pruebas médicas" para determinar si los experimentos ilegales a los que fueron sometidos tuvieron "consecuencias".

Los cinco hombres, que radican en el occidente del país y cuyas identidades se mantuvieron en reserva, fueron ubicados por los investigadores guatemaltecos que integran la comisión presidencial constituida en el país centroamericano para determinar qué fue lo que realmente ocurrió y quiénes fueron los responsables de los experimentos.

Los análisis clínicos serán realizados en el hospital público Roosvelt, el mayor del país, y los resultados serán dados a conocer en octubre próximo junto al informe final que emitirá la comisión investigadora, nombrada por el presidente guatemalteco, Álvaro Colom, precisó Espada.

El vicepresidente, quien preside esa comisión presidencial, tampoco precisó a si los cinco supervivientes y sus familias podrían ser indemnizados.

Por su parte, la Comisión Presidencial para el Estudio de Asuntos de Bioética estadounidense informó este lunes en Washington que los ensayos clínicos ilegales habrían dejado 83 personas muertas.

Stephen Hauser, científico de la Universidad de California en San Francisco, aclaró que no se sabe con certeza cuántas de las 83 víctimas fallecieron debido a los experimentos, aunque subrayó que "hubo un esfuerzo claro y deliberado de engañar" a los sujetos del ensayo clínico ilegal en Guatemala.

Según Hauser, aproximadamente 5.500 individuos participaron en los experimentos, poco más de 1.300 individuos fueron expuestos a las enfermedades venéreas, mediante contacto directo con personas infectadas o inoculación, y de ellos, menos de 700 recibieron "algún tipo de tratamiento".

Los experimentos, financiados entonces por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por su sigla en inglés), representan un "capítulo oscuro" de la historia de Estados Unidos, y "lo mejor que podemos hacer como estadounidenses es sacarlos a la luz", dijo por su parte la presidenta de la Comisión, Amy Gutmann.

La comisión, creada por el presidente Barack Obama, tiene la misión de investigar a fondo el por qué de los experimentos en Guatemala y determinar si las autoridades tienen ahora suficientes salvaguardas para proteger a sujetos humanos en estudios científicos financiados por el Gobierno federal.