•   LA HABANA / EFE  |
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Las Damas de Blanco, movimiento disidente que aboga por la liberación de los presos políticos en Cuba, pidió a la Iglesia Católica su intervención ante el gobierno para que cesen los “hostigamientos” contra el grupo, y les permitan realizar caminatas sin incidentes hasta algunos templos en septiembre.

Una de las portavoces del grupo, Berta Soler, dijo a Efe que el martes sostuvieron una reunión en el Arzobispado de La Habana para trasladar a las autoridades católicas su preocupación “a partir de los actos de hostigamiento, repudio y represión que hemos vivido las Damas de Blanco y otros activistas por los derechos humanos en toda la isla”.

Soler afirmó que en el encuentro estuvieron presentes monseñor Ramón Suárez Porcari, Canciller del Arzobispado de La Habana, y su portavoz, Orlando Márquez, quienes fueron “muy receptivos”.

Según indicó, Porcari y Márquez trasladarán las preocupaciones del grupo al Arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, para que este converse sobre la situación con el gobierno del presidente Raúl Castro.

En el Arzobispado indicaron que Márquez se encontraba en una reunión con el cardenal cuando Efe trató de contactarlo, aunque no especificaron qué asunto trataban.

En los últimos dos meses las Damas de Blanco han denunciado varios actos de repudio y violencia contra sus integrantes, incluidas dos detenciones, tanto en La Habana como en Santiago de Cuba.

El pasado 18 de agosto el grupo denunció que decenas de personas, aparentemente partidarios del gobierno, les impidieron realizar una caminata en el centro de La Habana para protestar contra la “represión” y “agresiones” que algunas de sus miembros sufrieron días antes en el este del país.

“Nosotras sabemos que si depende de la Iglesia Católica y del cardenal Jaime Ortega esas torturas no existieran, pero el gobierno es impredecible”, señaló Soler.

Ortega protagonizó un inédito proceso de diálogo entre la Iglesia Católica cubana y el gobierno de Raúl Castro, quien fue apoyado por España, y que fructificó en la excarcelación progresiva de 126 presos políticos, entre julio de 2010 y abril de 2011.

Las excarcelaciones incluyeron a los 52 opositores del “Grupo de los 75” condenados en la ola represiva de 2003 que motivó el surgimiento de las Damas de Blanco y sus caminatas pacíficas en la isla.