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  • EFE

Los restos de Candela Rodríguez, una niña de 11 años que apareció asesinada este miércoles tras estar nueve días desaparecida, fueron sepultados hoy en un cementerio de las afueras de Buenos Aires, en medio de escenas de dolor que conmocionan a Argentina.

En el entierro, las expresiones de honda tristeza por el crimen de la niña se fundieron con los reclamos de justicia, sentimientos y actitudes que se replican en los mensajes que los argentinos masivamente volcaron hoy en las redes sociales y los medios de comunicación.

Una multitud acompañó el cortejo fúnebre hasta el cementerio, incluidos los compañeros de colegio y del grupo parroquial de niños exploradores al que pertenecía la niña.

En tanto, a las puertas de la casa de Candela se ha formado una especie de santuario, con fotos de la niña y velas encendidas en su memoria.

Candela, una niña de rostro vivaz, fue raptada el pasado 22 de agosto a pocos metros de su casa, en la localidad bonaerense de Hurlingham, y su cuerpo fue encontrado este miércoles, desnudo y dentro de una bolsa, en un vertedero a pocos kilómetros de allí, pero en una zona muy transitada y que formaba parte del área donde la Policía había desplegado la búsqueda.

"Por Dios, me mataron a mi hija", afirmó Carola Labrador, la madre de Candela Rodríguez, al reconocer el cuerpo de su hija.

La línea de investigación más fuerte está centrada en la posibilidad de un secuestro con fines de extorsión o por un ajuste de cuentas.

La Policía difundió llamados recibidos por la familia de la víctima con amenazas de que no le verían más si no devolvían dinero.

El contenido del mensaje hizo a los investigadores volver a posar sus miradas en el padre de la niña, Alfredo Rodríguez, que está en prisión por robo de vehículos de transporte de cargas.

El hombre declaró este jueves y volvió a declarar hoy, ésta vez por pedido del propio Rodríguez, según confirmó a la prensa Federico Nieva Woodgate, fiscal general de la localidad bonaerense de Morón, jurisdicción judicial de la que depende Hurlingham.

"Anoche se le hizo escuchar varias veces la grabación (con la amenaza realizada a la familia). En las primeras seis o siete veces que la oyó, dijo no reconocer a nadie, pero luego dijo que se parecía a la voz de un muchacho, pero que ese muchacho no tenía ningún motivo para estar enemistado con él", dijo el fiscal general.

La Policía también requisó una casa en la zona de Hurlingham, bajo la sospecha de que allí pudo haber estado cautiva la niña, y se incautó de una camioneta, a la búsqueda de huellas de la víctima.

Asimismo, analiza los vídeos de las cámaras de seguridad cercanas al sitio donde fue arrojado el cadáver para tratar de dar con algún indicio que conduzca a los culpables del rapto y posterior homicidio.

La desaparición de Candela derivó en el montaje de un operativo de búsqueda sin precedentes, con la intervención de 2.000 policías, la realización de más de un millar de procedimientos y el análisis de cientos de llamadas.

"Un resultado como éste debe ser asumido como un fracaso del sistema", admitió Nieva Woodgate.

El ministro de Justicia argentino, Julio Alak, calificó el asesinato como un "hecho horroroso" que "merece un rápido esclarecimiento" y la "máxima condena" a sus responsables porque "con la muerte de Candela nos han matado a todos".

El caso de Candela ha conmocionado a Argentina, con expresiones de solidaridad durante la etapa de búsqueda, y mensajes de repudio y dolor desde que el cuerpo de la niña fue hallado.