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  • EFE

El dalái lama dijo hoy en México que confía en que "se solucionará" la situación de violencia extrema por la que atraviesa el país y que hay que trabajar afrontando el problema "sin perder el coraje y la fuerza".

"La sociedad de México es muy sana y lo más importante es no desalentarse", aseguró ante un grupo de periodistas con los que se encontró en la capital mexicana en el primer día de actividades en el país.

"En estos últimos tiempos he visto noticias tristes en México, pero hay que recordar que no es el único país que tiene estos problemas, pues por ejemplo existe el terrorismo", apuntó.

Unos momentos antes se había reunido en privado en la residencia oficial de Los Pinos con el presidente Felipe Calderón, un encuentro que calificó como "bueno y amistoso" y en el que el mandatario le preguntó sobre la situación del Tíbet.

En un escueto comunicado, la Presidencia informó que Calderón, quien estuvo acompañado de su esposa Margarita Zavala, reiteró "el apego del Gobierno de México al principio de una sola China y el reconocimiento de la plena soberanía de la República Popular China sobre la Región Autónoma del Tíbet".

Tenzin Gyatso, de 76 años, cedió el poder político a Lobsang Sangay, quien en agosto pasado asumió las riendas del Gobierno tibetano en el exilio en la localidad norteña india de Dharamsala, Gobierno que no está reconocido formalmente por ningún país del mundo y que carece de autoridad sobre Tíbet.

Aunque no ha trascendido mucho más de este encuentro, el líder espiritual contó que le había comentado al presidente sus dos compromisos vitales: promover los valores humanos de calidez de corazón y compasión y promocionar la armonía religiosa.

"Si uno tiene una actitud demasiado autocentrada cierra sus portales de interacción con los otros y así se desarrolla el miedo, la sospecha, la falta de confianza", indicó.

El dalái lama fue preguntado por si la solución para acabar con la violencia es utilizar las armas, en referencia a la decisión del Gobierno mexicano de sacar al Ejército a las calles para garantizar la seguridad.

"Es la solución más inmediata y es como responden en general los líderes, recurriendo a la violencia", pero "con eso no se soluciona el problema de fondo porque hay que encararlo considerando las razones por lo que pudo haber ocurrido", aseguró el líder tibetano sin referirse a directamente a México.

Cuando se analiza así, explicó, se ve que el problema es que "hay una carencia de valores éticos y morales porque todo el desarrollo que se ha llevado a cabo en los países está orientado hacia lo material y no hacia la ética".

Esta carencia, añadió, es lo que genera las injusticias en el mundo. "Si logramos que se empiecen a desarrollar los valores morales, toda la sociedad tendrá una esperanza de cambiar", apuntó.

A pesar de los problemas actuales, el líder espiritual de los budistas dijo que hoy "el mundo está más seguro que antes".

El dalái lama también habló de la corrupción y recordó que si se recuperara todo el dinero de esta lacra y se utilizara para el bien de los pobres se mejoraría mucho la situación.

Los corruptos fueron precisamente el blanco de sus críticas en un discurso previo que hizo esta mañana en el Tercer Encuentro Mundial de Valores en la ciudad de Monterrey, en donde hace dos semanas un ataque del cartel de Los Zetas causó 52 muertos en el Casino Royale.

Acompañado por la premio Nobel de la Paz 2003, la activista iraní Shirin Ebadi, reprobó a quienes "rezan a Dios y realizan actos de corrupción" y exhortó a los cerca de cinco mil asistentes a hacer de este el "siglo del diálogo y no de la confrontación".

En esta tercera visita del dalái lama a México, el Nobel de la Paz de 1989 inaugurará mañana la exposición "Tíbet, recuerdos de la patria perdida" en el Museo de Memoria y Tolerancia y a continuación participará en el evento "Consejos de un amigo espiritual" en el Teatro Metropólitan.

En la mañana del domingo se dirigirá a unas 30.000 personas en el Estadio Azul de la capital mexicana y en la tarde tendrá un evento privado con 1.200 maestros con quienes compartirá su filosofía educativa.

El dalái lama se ha visto en los últimos años aquejado de problemas de salud, lo que le ha obligado a relajar su agenda oficial, aunque aún son habituales sus viajes al extranjero, reuniones con mandatarios y seminarios de filosofía budista.