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  • (ACAN-EFE)

Con el 0.31 por ciento de mesas escrutadas, los primeros resultados oficiales brindados por el Tribunal Supremo Electoral de Guatemala, colocaban arriba al candidato derechista Otto Pérez, del Partido Patriota, con un 37.67; seguido de Eduardo Suger, del Partido Creo, con 23.10, y Manuel Baldizón, de la agrupación Líder, con 13.10% de las votaciones.

El Tribunal Supremo Electoral guatemalteco tenía serios retrasos en la difusión de los resultados de las presidenciales del domingo, y, al contrario de lo prometido, varias horas después del cierre de mesas había entregado resultados de pocas de ellas.

El TSE no había explicado las causas del retraso, pero los primeros datos brindados ayer ratificaban a grandes rasgos los resultados de los sondeos de la última semana, que anunciaban una segunda vuelta entre el general derechista Otto Pérez, y el empresario también derechista Manuel Baldizón.

Más de 7.3 millones de votantes, entre ellos 1.9 millones de analfabetos y millones de indígenas, optaron este domingo entre 10 candidatos, uno solo de izquierda: la indígena y Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú, cuya intención de voto apenas llegaba al 2%.

En una jornada en la que según el Tribunal Supremo Electoral (TSE) solo hubo incidentes aislados, las 16,700 mesas de votación comenzaron a cerrar a las 18h00 locales (medianoche GMT).

Estos comicios marcaron un duelo excluyente entre opciones de derecha, como resultado de la impugnación judicial de la candidatura de Sandra Torres, quien para burlar una norma que prohíbe a familiares del jefe de Estado bregar por la sucesión se había divorciado en abril del presidente Álvaro Colom.

El gobierno de Colom, pese a múltiples planes sociales, fracasó a la hora de resolver la gigantesca deuda social en Guatemala, con la mitad de sus 14 millones de habitantes en la pobreza, 2 millones de desnutridos y casi 30% de analfabetismo.

Las misiones de observación electoral coincidieron en destacar la masiva afluencia de votantes, sin dejar de lado las denuncias de transporte de electores con fines partidistas a los centros de votación y la supuesta compra de votos con la entrega de regalos.

El Procurador de los Derechos Humanos (PDH), Sergio Morales, dijo que su misión recibió al menos 133 denuncias de compra de votos, traslado de personas a los centros de votación y de intimidaciones, pero aclaró que esos incidentes no van a influir en el proceso.

Mirador Electoral, otra de las misiones locales que vigiló las elecciones, afirmó que al menos cinco partidos, entre ellos el Patriota (PP) y el Libertad Democrática Renovada (Líder), violaron la Ley Electoral al hacer campaña en plenas votaciones.

El director electoral del TSE, Julio Solórzano, dijo a los periodistas que el incidente más serio de las votaciones se registró en una comunidad indígena de Nahualá, en el departamento noroccidental de Sololá, donde los vecinos quemaron más de 150 papeletas de votación y retuvieron a dos empleados que luego fueron liberados.

Por su parte, el presidente saliente, Álvaro Colom, aseguró que las elecciones transcurrieron con normalidad, y que solo le habían reportado la muerte de un agente de la Policía Nacional y de un civil en una población del departamento oriental de Jalapa.

En las votaciones, según Colom, no hubo nada fuera de lo normal y destacó la gran afluencia de electores.

A esos incidentes también se sumaron las denuncias de campaña difamatorias contra Pérez Molina y Baldizón, a los que se vinculó con el narcotráfico en los panfletos aparecidos en la capital y en una población del departamento noroccidental de Huehuetenango, respectivamente.