• TRÍPOLI / AFP |
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El Islam será la principal fuente de la legislación en la nueva Libia, declaró ayer lunes por la noche el presidente del Consejo Nacional de Transición, CNT, Mustafá Abdeljalil, en su primer discurso público en Trípoli.

El exdirigente libio prófugo Muamar Kadhafi afirmó, por su parte, este mismo lunes que no tenía más opción que combatir hasta derrotar a las nuevas autoridades, que China reconoció como “la autoridad gobernante y representante del pueblo libio”, según la agencia oficial China Nueva, Xinhua.

Los combatientes del nuevo régimen en Libia enfrentaban una fuerte resistencia, cerca de Bani Walid, de las tropas fieles al derrocado líder Muamar Kadhafi, uno de cuyos hijos, Saadi, se refugió en Níger.

Una responsable de Estados Unidos dijo este lunes que Níger se dispone a detener a Saadi Kadhafi, hijo del exhombre fuerte libio Muamar Kadhafi.

“Hemos confirmado con el Gobierno de Níger que Saadi cruzó al otro lado, y que ellos están en proceso o ya lo han llevado a la capital Niamey y pretenden detenerlo”, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.

Saadi Kadhafi está entre los 32 miembros del círculo íntimo del fugitivo exhombre fuerte de Libia que han cruzado a Níger desde el 2 de septiembre, según el primer ministro nigerino, Brigi Rafini.

Ni derecha ni izquierda
Mustafá Abdeljalil, número uno del CNT, hizo sus declaraciones sobre la legislación libia regida por el Islam ante miles de libios reunidos en la Plaza de los Mártires de Trípoli, dos días después de su llegada a la capital, la cual visita por primera vez desde el comienzo de la sublevación contra el régimen de Muamar Kadhafi el 17 de febrero.

“No aceptaremos ninguna ideología extremista de derecha o de izquierda. Somos un pueblo musulmán, con un Islam moderado, y vamos a preservar esa vía”, añadió.

Mientras Kadhafi y su hijo Saif Al Islam, uno de los más influyentes, siguen en paradero desconocido, varios de sus allegados y exgenerales se refugiaron en Níger, que sin embargo afirmó que cumpliría sus compromisos con la justicia internacional si había libios bajo orden de arresto en su territorio.

Otros dos de los ocho hijos de Kadhafi- Hanibal y Mohamed - su hija Aisha y su esposa Safiya huyeron a Argelia. Sus otros dos hijos, Saif al Arab y Jamis habrían muerto.

Casi 48 horas después de expirar el plazo fijado a los pro-Kadhafi para rendirse, las fuerzas del Consejo Nacional de Transición (CNT), salido de la rebelión, aún no había lanzado ninguna ofensiva de envergadura, si bien hubo combates el domingo en Bani Walid (170 kilómetros al sureste de Trípoli).

En el puesto médico de Ouichtata, un poblado cercano, una periodista de la AFP vio tres muertos. Un cirujano de un hospital de campaña cercano dijo haber recibido 10 muertos y 20 heridos.

Por temor a nuevos combates, numerosos civiles escapaban de Bani Walid, pero muchos se encontraban bloqueados, sin gasolina para abandonar la ciudad en vehículos, explicaron los habitantes.

“Bani Walid está llena de armas, las hay en cada casa. Hay francotiradores por todas partes que nos impiden avanzar”, relató un combatiente, que también habló de “traición” por parte de “gente que pretende estar con los revolucionarios pero que de hecho están con Kadhafi”.

En el frente occidental de Sirte, a 370 kilómetros al este de Trípoli, cientos de combatientes bien armados llegados con 200 camionetas de Misrata, más al oeste, comenzaron a avanzar hasta esta región natal de Kadhafi, según un periodista de la AFP.

En el frente oriental de Sirte, los combatientes pro-CNT estaban aún a unos 60 kilómetros de la ciudad y avanzaban por pequeñas etapas.

Las tropas fieles a Kadhafi lanzaron una contraofensiva contra instalaciones petroleras cerca de Ras Lanuf, al este, matando a 12 combatientes del CNT, según un portavoz de estos.

Una fuerte explosión se produjo ayer lunes en un depósito de armas cerca del aeropuerto internacional de Trípoli con un saldo de dos heridos, Después del fracaso de las negociaciones para una rendición pacífica de los bastiones pro-Kadhafi como Bani Walid, Sirte y Sebha, centro, el presidente del CNT, Mustafá Abdeljalil, autorizó el sábado a los combatientes a lanzar la ofensiva cuando lo estimen oportuno.

También llamó a los combatientes a unirse “para liberar las ciudades”, en el momento en que 12 personas murieron en enfrentamientos fratricidas el sábado al suroeste de Trípoli, primer incidente de este tipo en siete meses de conflicto.