•   GUATEMALA / AGENCIAS  |
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Un alud causado por las lluvias ayer martes, y una serie de sismos que provocaron deslaves el lunes, dejaron tres muertos y 15 desaparecidos, todos habitantes de aldeas humildes de Guatemala, donde la mitad de sus 14 millones de habitantes vive en la pobreza.

La estatal Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, Corred, ha indicado que el deslave, que arrasó cuatro viviendas, dejó tres muertos  y 12 desaparecidos, mientras que una mujer murió, y otras tres personas se hallan desaparecidas a causa de los temblores.

Ambos incidentes se registraron en zonas separadas por unos 750 km de distancia, pero el trasfondo de la tragedia es el mismo: la pobreza y precariedad en que viven millones de guatemaltecos que han tenido que construir sus viviendas en las laderas de los cerros.

El alud se produjo en el municipio de Santa Cruz Barrillas, Huehuetenango, unos 400 al noroeste de la capital guatemalteca y fronteriza con México, mientras que los sismos tuvieron su epicentro en Cuilapa, Santa Rosa, unos 130 km al sur de la ciudad.

El vocero de la Conred, David de León, aseguró que son 12 los desaparecidos por el alud, pero el alcalde del lugar, Gregorio Nolasco, dijo a una radioemisora local que, según sus informes, los desaparecidos podrían ser “entre 11 y 15 personas”.

“Sabemos que son tres o cuatro familias las afectadas, pero por la gran cantidad de tierra es difícil realizar el rescate”, lamentó el vocero de la Conred, David de León.

Zozobra al sur del país
Por otro lado, los habitantes del sur y centro del país, donde está ubicada la capital, seguían este martes en una situación de zozobra, debido a que han continuado los movimientos telúricos, aunque más débiles que los registrados el lunes, que alcanzaron su magnitud máxima con un sismo de 4.9 grados en la escala de Richter.

Esa zona es afectada por la actividad en la falla de Jalpatagua, que se extiende a El Salvador desde hace tres meses, periodo en que se han registrado más de 15,000 sismos, 40 de ellos sensibles en distintas áreas del país, según el experto del instituto estatal de sismología Jorge Girón.

Ante los destrozos que ocasionaron los sismos, la Conred tuvo que albergar a unas 1,200 personas en improvisadas carpas de nailon en el campo de fútbol de la localidad y en la base militar del lugar.

Como medida de prevención, el presidente guatemalteco, Álvaro Colom, anunció la suspensión de las clases en las escuelas del departamento de Santa Rosa, y la Conred se declaró en alerta naranja institucional.

La situación se ha visto agravada por la carencia de fondos en la Conred, que desde hace dos meses no recibe las transferencias que debe hacerle el Gobierno Central, comentó el titular de la Conred, Alejandro Maldonado.

“No tenemos para funcionamiento, y las personas trabajan sin percibir honorarios. Las autoridades han ofrecido apoyarnos, pero no hemos recibido los fondos” desde hace dos meses y el monto adeudado asciende a unos 650,000 dólares, afirmó el funcionario en declaraciones al diario Prensa Libre.