•   ATLANTA, EU / AFP  |
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El condenado estadounidense Troy Davis, en el corredor de la muerte desde hace 20 años tras un proceso repleto de vicios judiciales que levantó súplicas en el mundo entero, será ejecutado este miércoles, luego de que el Comité de Indultos de Georgia negara la clemencia.

“Confirmamos que el Comité de Indultos de Georgia negó la clemencia para Troy Davis”, dijo a la AFP Wende Gozan Brown, una portavoz de Amnistía Internacional en Atlanta, donde se realizó la última audiencia que pudo haber evitado la ejecución de Davis el miércoles a las 19H00 locales (23H00 GMT).

“Estamos impactados”, dijo Laura Moye, Directora de la campaña para la abolición de la pena de muerte de Amnistía Internacional en Estados Unidos.

“No podemos creer que el comité haya negado la clemencia ante una nube tan grande de dudas. Tememos que el estado de Georgia pueda ejecutar a un hombre inocente”, agregó la activista.

La ejecución de Troy Davis, un negro condenado a muerte por el asesinato de un policía blanco en una pelea en Savannah en 1989, tendrá lugar en una cárcel de la localidad de Jackson, 77 km al sureste de Atlanta, donde recibirá una inyección letal.

El arma del crimen que se le imputa a Davis nunca fue encontrada, y no se registró ninguna huella ni rastro de ADN en la escena del asesinato.

Desde que fue sentenciado, en 1991, siete de los nueve testigos no policiales se retractaron de sus declaraciones alegando coerción e intimidación por parte de la policía en la obtención de sus testimonios.

Incluso, un miembro del jurado de ese juicio dijo en los últimos años que no estaba seguro de haber tomado la decisión correcta una vez que se supo que los testigos se desdijeron, pero la familia de la víctima, el policía Mark MacPhail, insiste en la culpabilidad de Davis.