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  • EFE

En menos de 24 horas la vulnerabilidad de Guatemala quedó de nuevo al descubierto, con fuertes lluvias y sismos que afectan a dos zonas rurales del país y dejan hasta el momento cuatro personas muertas, 14 desaparecidas y decenas más heridas.

Un "enjambre sísmico" producido por la falla tectónica de Jalpatagua provocó el lunes una cadena de temblores con epicentro en el departamento de Santa Rosa, al sureste del país, en donde una mujer murió soterrada, tres personas han sido declaradas desaparecidas y decenas de casas se desplomaron.

Según la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), la víctima, de 28 años de edad, quedó atrapada entre los escombros de su residencia, ubicada en la aldea Los Esclavos de la comunidad de Cuilapa.

Sus dos hijas, de seis y 14 años, fueron rescatadas con vida pero están gravemente heridas: la más pequeña perdió sus dos piernas, y la mayor se debate entre la vida y la muerte con golpes en todo el cuerpo, de acuerdo con la información oficial.

El informe de la Conred precisa que en 24 horas fueron sensibles siete sismos con intensidades mayores a 3 en la escala abierta de Richter, lo que ha generado pánico entre los habitantes de las empobrecidas comunidades de Santa Rosa.

Los temblores derribaron más de una veintena de casas construidas con adobes de barro, y al menos un centenar más presentan daños severos.

Más de un millar de personas pernoctaron en albergues temporales habilitados en el campo de fútbol y la base militar de Cuilapa, la cabecera de Santa Rosa, a donde viajó este martes el vicepresidente del país, Rafael Espada, para coordinar los trabajos de rescate y llevar ayuda los centenares de damnificados.

Apenas horas después de que el lunes temblara la tierra en las zonas del sur, este y centro de Guatemala, en la madrugada de hoy, en una empobrecida comunidad indígena del noroeste del país, un alud de tierra provocado por las fuertes lluvias típicas de la época cayó sobre tres viviendas construidas de láminas y madera.

Hasta el momento, los cuerpos de socorro solo han logrado rescatar los cuerpos de tres niños, mientras que once personas más, integrantes de tres familias, permanecen atrapadas bajo toneladas de tierra y lodo.

El suceso ocurrió en el caserío El Manantial, del municipio de Santa Cruz Barillas, en el departamento de Huehuetenango, al noreste del país, donde los grupos de rescate trabajan en condiciones adversas en busca de sobrevivientes.

Los cuerpos rescatados hasta el momento, según el informe de la Policía Nacional Civil, son los de tres hermanos de 4, 6 y 7 años de edad, hijos de Ana Francisca Matías, quien sobrevivió al deslizamiento junto a otro de sus hijos, de apenas tres meses de edad.

Gildardo Samayoa, delegado de la Conred en Barillas, dijo a los periodistas que los trabajos de rescate se han dificultado debido a que las fuertes lluvias y un nacimiento de agua en el sitio ha aflojado la tierra, lo que impide el ingreso de maquinaria.

Los fenómenos naturales que azotan a Guatemala en la mayoría de los casos se ensañan con las comunidades rurales, donde la pobreza impide a sus habitantes acceder a servicios básicos y tener viviendas con las mínimas normas de seguridad.

Según los datos oficiales, en lo que va de este año la época lluviosa ha dejado unos 18 muertos, más de 40 heridos y al menos 24.000 damnificados en Guatemala.