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  • AFP

El tifón "Roke" alcanzó este miércoles por la noche la central nuclear accidentada de Fukushima, sin causar daños, tras cruzar el centro de Japón dejando un balance de cinco muertos y forzando evacuaciones.

Avanzando desde el Pacífico Sur, el tifón tocó tierra japonesa hacia las 14H00 locales (05H00 GMT) y remontó la isla principal Honshu hacia el norte con lluvias intensas y vientos que en algunos casos superaron los 150 km/h.

A las 21H00 locales (12H00 GMT), el tifón "Roke" avanzaba en la región de Tohoku (noreste), arrasada por el sismo y el tsunami del 11 de marzo, donde se encuentra Fukushima.

La central de Fukushima, donde continúan las obras de neutralización de las instalaciones destruidas, quedó expuesta a las lluvias de "Roke", ante lo cual la operadora Tokyo Electric Power (Tepco) tomó medidas de seguridad y suspendió los trabajos. Durante el paso del tifón no se registró ningún daño en la central.

Al mismo tiempo se produjo un sismo de magnitud 5,3 a las 22H30 en la región. Su epicentro se situó en la prefectura de Ibaraki, ubicada entre las de Tokio y Fukushima. Los servicios de rescate no dieron por el momento parte de víctimas ni daños materiales.

Las fuertes precipitaciones que acompañan el tifón causaron ya al menos cinco muertos en el centro y el oeste del país, y otras cuatro personas estaban siendo buscadas. Unas 60 resultaron heridas, según la televisión pública NHK.

El tifón causó inundaciones en la prefectura de Aichi, pulmón industrial del centro de Japón, donde las autoridades aconsejaron a más de un millón de personas abandonar sus domicilios para guarecerse en los refugios.

Varias carreteras fueron cerradas y unos 600 vuelos anulados, según la prensa.

En Tokio, que recuperó la tranquilidad por la noche, se produjeron cortes de electricidad, y el tifón arrancó numerosos árboles, sin causar heridos.

Los trenes y metros de la capital, suspendidos durante parte del día, fueron progresivamente reactivados por la tarde, cuando millones de empleados intentaban volver a sus casas.

Del lado de las empresas, el mayor fabricante japonés de automóviles, Toyota, suspendió la producción en once de sus quince plantas niponas por la llegada del tifón, indicó un portavoz.

El grupo de industrias pesadas Mitsubishi Heavy Industries (MHI) detuvo la producción en cinco plantas de aeronáutica y motores, en el centro del país.

Japón padece al menos una decena de tifones por año, entre julio y octubre. Los rascacielos de las grandes ciudades están construidos para resistir tanto a intensas ráfagas de viento como a sismos.