•   NUEVA YORK / AFP  |
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Buena parte de América Latina, liderada por Brasil, reafirmó ayer miércoles en la Asamblea General de la ONU su apoyo a la demanda inmediata de adhesión a la ONU del Estado palestino, aunque ciertos países de la región pidieron una solución negociada con Israel.

La mandataria brasileña, Dilma Rousseff inauguró los debates en Nueva York con un fuerte mensaje en ese sentido: “Ha llegado el momento de tener representada a Palestina a pleno título”, dijo ante la tribuna justo antes de que el presidente estadounidense, Barack Obama, rechazase esa iniciativa.

Para Rousseff, el reconocimiento del Estado palestino ayudará a lograr una “paz duradera en Oriente Medio” y “solo una Palestina libre y soberana” podrá atender los pedidos de Israel respecto a la “seguridad”.

En la misma sintonía que Rousseff, la presidenta argentina, Cristina Kirchner, aseguró que impedir que los palestinos tengan su Estado es “seguir dándole coartadas” al terrorismo.

“La no inclusión de Palestina en este año, lejos de dar mayor seguridad al mundo, creará más inseguridad”, sostuvo Kirchner.

El presidente paraguayo, Fernando Lugo, instó a la Asamblea General de la ONU a cumplir con la “histórica deuda” con los palestinos y aceptar su demanda de adhesión, asegurando también que ello servirá de “aporte” a la paz en Medio Oriente.

“Estamos convencidos que ello representa la consagración de una histórica deuda de la comunidad internacional hacia el legítimo derecho del pueblo palestino a contar con un Estado propio, con sus fronteras debidamente definidas”, afirmó.

Lobo ratifica posición
De su lado, el presidente boliviano, Evo Morales indicó que las “intervenciones” y “violaciones de derechos humanos” de Israel contra los palestinos son algunas de las “razones” del derecho de estos últimos a tener un Estado reconocido por la ONU.

Por su parte, el presidente hondureño, Porfirio Lobo, cuyo gobierno reconoció el Estado palestino el pasado 26 de agosto, dijo que “la paz se funda no solo en el respeto a los derechos humanos, sino también en el derecho de los pueblos y de las naciones”.

“Mi gobierno ha reconocido a Palestina como Estado y se identifica con sus legítimas aspiraciones de llegar a ser miembro en pleno derecho en el concierto de las naciones”, manifestó Lobo.

A estos apoyos rotundos se opusieron las declaraciones más prudentes del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y su homólogo mexicano, Felipe Calderón, que, como Estados Unidos pretenden que Israel dé su luz verde previa en esta cuestión.

Calderón advirtió ante la tribuna de líderes mundiales que cualquier salida al conflicto en Medio Oriente debe ser “políticamente viable” y producto de una negociación que garantice la convivencia entre israelíes y palestinos.

“La ONU tiene la responsabilidad de contribuir constructivamente a resolver de manera pacífica ese conflicto”, señaló.

Con palabras similares se pronunció el colombiano Santos, para quien un diálogo directo entre israelíes y palestinos es “el único camino a la paz”.

“Pueden lograrse avances sí y solo sí se privilegia el diálogo directo y la mediación efectiva. Exhortamos, imploramos a las partes que vuelvan a las negociaciones tan pronto como sea posible”, indicó.

En el mismo sentido, el presidente de Guatemala, Álvaro Colom, aseguró que la concreción de un Estado palestino “corresponde a las dos partes, a Israel y Palestina, a través de la negociación directa de todos los temas pendientes”.